
Los activos brasileños se dispararon mientras los inversionistas se apresuraban a descontar un cambio de gobierno, después de que el senador Flávio Bolsonaro desafiara las encuestas y superara al presidente Luiz Inácio Lula da Silva en la primera vuelta electoral, convirtiéndose en el favorito para ganar el balotaje del 25 de octubre.
El real brasileño se disparó un 3% en la apertura en São Paulo, con el mejor desempeño entre las monedas, mientras el ETF iShares MSCI Brazil subió un 15% en las operaciones previas a la apertura en Nueva York.
Bolsonaro, considerado por los inversionistas más favorable al mercado que Lula, obtuvo el 47% de los votos, frente al 45% del mandatario. Los mercados esperaban que Lula quedara por delante y veían un empate como el mejor escenario para Bolsonaro. Ahora, la contienda parece estar en manos del senador, según JPMorgan.
“Es una sorpresa bienvenida”, señaló Antonina Tarassiouk, directora de análisis económico internacional de Reams Asset Management, que gestiona US$ 34,000 millones. “Había una asimetría en el resultado: o continuaba el statu quo con Lula o se daba un desenlace favorable al mercado con Bolsonaro, centrado en la consolidación fiscal. Esto da luz verde a los inversionistas para ampliar sus posiciones largas”.
Los inversionistas consideran que Bolsonaro tiene más probabilidades de impulsar un ajuste fiscal que, según los mercados, es clave para que Brasil pueda reducir las tasas de interés que asfixian a empresas y familias. Lula, por su parte, ha evitado en gran medida comprometerse con recortes del gasto, y el aumento de los programas de ayuda social y algunos subsidios en las últimas semanas de la campaña reforzó las dudas de los inversionistas sobre su disposición a contener los déficits.

Los resultados del domingo sorprendieron a los mercados en dos frentes: la ventaja de Bolsonaro y el sólido desempeño de los candidatos de derecha en las elecciones para gobernadores estatales, la Cámara de Diputados y el Senado, según Guilherme Abbud, de Persevera Asset Management.
“Desde el punto de vista de la gobernabilidad y la agenda económica, las condiciones nunca habían sido tan favorables”, señaló el director ejecutivo de la gestora, que administra 4,800 millones de reales (US$ 921 millones). “Debería ser un movimiento muy fuerte y existe potencial para que el repunte se prolongue durante varios días”.
La irrupción de Bolsonaro como principal rival de Lula a fines de 2025 —elegido por su padre, el expresidente Jair Bolsonaro— inicialmente decepcionó a los inversionistas. El flujo constante de noticias sobre su relación con el desacreditado banquero Daniel Vorcaro, figura central del mayor fraude bancario de la historia de Brasil, deterioró aún más la percepción de los mercados sobre su candidatura.
Sin embargo, durante el último mes, la mejora de las perspectivas para Bolsonaro mientras Lula lidiaba con sus propios escándalos y una economía en desaceleración ayudó a impulsar los activos brasileños. El índice de referencia Ibovespa subió un 5% en dólares en septiembre, situándose entre los mercados bursátiles con mejor desempeño del mundo durante ese período.
Con los candidatos empatados en las encuestas, los inversionistas optaron en gran medida por derivados y otras apuestas que permiten capturar las ganancias de un resultado favorable al mercado, al tiempo que limitan las pérdidas si la votación decepciona. Los bonos locales también se han convertido en una operación popular, ya que los inversionistas apuestan a que los rendimientos actuales ofrecen cierta protección durante las elecciones.
Antes de las elecciones de 2022, los inversionistas locales se mostraban mucho más cautelosos respecto de Lula que sus pares extranjeros, que en general tenían una visión menos pesimista del líder de izquierda. La divergencia ha persistido: los inversionistas locales tienden a preocuparse más por el limitado apetito del gobierno por el tipo de ajuste fiscal que consideran fundamental.

Aun así, los mercados brasileños han seguido una trayectoria volátil, pero en última instancia positiva, desde que Lula regresó al poder en enero de 2023. El real, que tocó un mínimo histórico en 2024 en medio de una venta masiva provocada por la creciente preocupación sobre la trayectoria fiscal del país, se ha recuperado y acumula un avance de poco más del 1% durante su mandato. Las altas tasas de interés, un dólar más débil y el alejamiento de los mercados estadounidenses han contribuido a impulsar los activos brasileños, así como a los mercados emergentes en general.
Alejandro Cuadrado, jefe de estrategia global de divisas y América Latina de Banco Bilbao Vizcaya Argentaria SA, dijo que, aunque se espera cierta volatilidad antes del balotaje, la magnitud de la sorpresa ya debería provocar una “reevaluación significativa” de las perspectivas de Brasil.
“El grado en que Flávio ha superado las encuestas y las expectativas será difícil de remontar para Lula”, afirmó Jim Hayes, gestor de cartera de Lucerna Global Capital. “Un nuevo mandato será motivo de optimismo, liberará inversiones contenidas y permitirá que las tasas de interés bajen mucho más rápido de lo que habría sido posible de otro modo”.







