
La empresa argentina de software Globant S.A. apuesta a que la tecnología que ha borrado un 80% de su valor de mercado desde comienzos de 2025 también pueda reinventar el negocio que alguna vez la convirtió en una de las mayores historias de éxito tecnológico de América Latina.
El director ejecutivo, Martín Migoya, busca expandir el negocio de inteligencia artificial de la firma y sostiene que los US$ 700,000 millones que los gigantes tecnológicos están invirtiendo en infraestructura de IA terminarán generando gasto en otras partes del ecosistema, incluidos los servicios que ofrece Globant.
La compañía lanzó Glob.AI, una plataforma que ofrece a los clientes acceso a AI Pods, donde agentes de IA trabajan bajo la supervisión de ingenieros y completan en cuestión de días tareas de consultoría que antes requerían casi dos meses, según la empresa.
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“Estamos creando una industria. Estamos haciendo que una industria que no existía, exista, y eso no es algo que pasa todos los años”, señaló Migoya en una entrevista en las oficinas de la compañía en Buenos Aires. “Estamos como al comienzo de cloud, cuando no se entendía muy bien qué era”.
Fundada en Buenos Aires en 2003, Globant pasó de ser una startup a una firma global de servicios tecnológicos y en 2014 se convirtió en la primera compañía latinoamericana de software que cotiza en la Bolsa de Nueva York. Desarrolla software y productos digitales para empresas como Walt Disney Co., que representa por sí sola casi el 10% de sus ingresos. Aproximadamente la mitad de las ventas proviene de clientes de Norteamérica, mientras Europa y América Latina representan la mayor parte del resto.

Un desplome bursátil iniciado en febrero de 2025 convirtió a Globant en la segunda acción con peor desempeño dentro de un grupo de empresas comparables del sector, con pérdidas más de cuatro veces superiores a las del índice de referencia Bloomberg World IT Services. La compañía vale hoy menos de US$ 2,000 millones, frente a US$ 13,000 millones a fines de 2021.
“El mercado está descontando un reajuste estructural, más que una desaceleración cíclica, para Globant y sus rivales en el sector de servicios de TI”, señaló Nate Svensson, analista sénior de renta variable de Deutsche Bank.
Migoya no está abandonando los servicios tradicionales, que todavía representan la gran mayoría de los ingresos. Sin embargo, quiere trasladar una mayor parte del negocio hacia el nuevo modelo, que espera que con el tiempo genere márgenes más altos y un negocio más sostenible. La compañía nombró recientemente al exejecutivo de Amazon Web Services Sarab Narang para encabezar su iniciativa de IA, que estima representará entre el 4% y el 6% de los ingresos para fin de año.

Algunos en Wall Street ven potencial para una recuperación. Morgan Stanley calificó a Globant como su “apuesta favorita para una eventual reaceleración del sector”, incluso después de recortar sus previsiones este año. Espera que los servicios de IA puedan representar el 20% para fines de la década.
Los rivales de Globant también están invirtiendo fuertemente en IA y experimentando con la forma en que estructuran sus servicios. EPAM Systems Inc. está desarrollando lo que denomina un modelo de prestación de servicios “nativo de IA”, mientras Cognizant Technology Solutions Corp. está incorporando más profundamente la IA en sus servicios y alejándose gradualmente de la práctica tradicional de facturar a los clientes por hora. Lo que distingue a Globant, según analistas, es la agresividad de su apuesta por la IA y su disposición a arriesgarse a canibalizar su negocio tradicional para acelerar la transición.
“El modelo de AI Pods —cómo impulsan las ventas y cómo transforman agresivamente el negocio— es el factor diferenciador”, señaló Bryan Keane, jefe de investigación de procesadores de pagos y servicios de TI para Norteamérica de Citigroup. “La buena noticia para Globant es que están apostando prácticamente todo a los AI Pods”.
Hay mucho en juego para la compañía, que emplea a unas 27,400 personas y opera en Estados Unidos, Europa, América Latina e India. La nueva estrategia supone apostar a que la IA generará suficiente trabajo nuevo —y hará que los proyectos existentes sean lo suficientemente más rentables— para compensar los ingresos perdidos a medida que las mismas tareas se completen más rápido y con menos ingenieros.
“Reconozco que es un momento difícil, pero también me parece que es un momento fundacional”, afirmó Migoya. “La oportunidad es realmente enorme. Creo que lo que falta ahora es ese convencimiento más profundo por parte de los accionistas”.
Los accionistas están soportando parte de ese costo a corto plazo. Globant recortó en agosto su proyección de ingresos para todo el año tras informar sus resultados del segundo trimestre, mientras lidiaba con la IA, retrasos de proyectos en Medio Oriente en medio de la guerra con Irán y el fortalecimiento de las monedas latinoamericanas, que ha elevado los costos laborales.

Globant ha estado recomprando acciones, aprovechando lo que Migoya ha descrito como una de las inversiones de mayor retorno disponibles para la compañía. Los títulos han recuperado casi el 30% de su valor desde que tocaron un mínimo de una década a fines de junio.
Steven Wahrhaftig, analista de Wedbush, redujo drásticamente su precio objetivo para las acciones, a US$ 37 desde US$ 54, uno de los mayores recortes, ante la preocupación de que el negocio tradicional pueda deteriorarse más rápido de lo que AI Pods pueda reemplazarlo.
“Es el hecho de que están dispuestos a arriesgar su negocio tradicional por este nuevo enfoque de modelo de negocio”, señaló el analista. “A largo plazo, podrían demostrar que esta visión es equivocada. La pregunta es: ¿cuándo llegará ese futuro?”.






