
Estados Unidos y Taiwán concretaron un acuerdo comercial mediante el cual los principales fabricantes de semiconductores de la isla se comprometen a invertir 250,000 millones de dólares en territorio estadounidense, mientras Washington fijará un tope de 15% a los aranceles aplicados a esa economía.
De acuerdo con un comunicado del Departamento de Comercio, el entendimiento —calificado como “histórico”— dispone que EE. UU. aplicará un arancel recíproco de 0% a los medicamentos genéricos y sus insumos, a componentes aeronáuticos y a ciertos recursos naturales que no se producen en el país.
Como parte del pacto, se impulsará la creación de parques industriales en Estados Unidos para reforzar su infraestructura productiva y posicionarlo como un “centro global” de tecnología de próxima generación, manufactura avanzada e innovación.
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En paralelo, Taiwán facilitará la inversión estadounidense en sectores clave como semiconductores, inteligencia artificial, tecnología de defensa, telecomunicaciones y biotecnología, con el objetivo de ampliar el acceso al mercado para las empresas de EE. UU., profundizar la cooperación tecnológica y consolidar el liderazgo estadounidense en industrias críticas y emergentes, según el Departamento de Comercio.
Los chips, eje central del acuerdo entre Estados Unidos y Taiwán
Las partes también consensuaron que los futuros aranceles en el marco de la Sección 232 contemplarán determinadas excepciones para las compañías que fabriquen chips en Estados Unidos.
Según lo acordado, las empresas taiwanesas podrán importar hasta 2.5 veces su capacidad productiva sin pagar los derechos de la Sección 232 durante el periodo autorizado, y una vez concluidas las plantas podrán importar hasta 1.5 veces su capacidad.

Además, las autopartes, la madera y los productos derivados procedentes de Taiwán no estarán sujetos a gravámenes superiores al 15%.
En ese contexto, el secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, señaló este jueves a CNBC que Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC) ha adquirido terrenos en el país y que podría expandir sus operaciones en Arizona como parte del acuerdo.
“Acaban de comprar cientos de acres adyacentes a su propiedad. Los dejaré avanzar con su junta y les daré tiempo”, afirmó Lutnick.
Ventajas por producir en territorio estadounidense
El funcionario añadió que las compañías de chips con sede en Taiwán que no produzcan en Estados Unidos probablemente enfrentarán aranceles de hasta 100%, y que el objetivo del Gobierno de Donald Trump es trasladar al país norteamericano el 40 % de la cadena de suministro de semiconductores taiwanesa.
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Según el comunicado oficial, los semiconductores son fundamentales para la fortaleza industrial, tecnológica y militar de Estados Unidos; sin embargo, durante años el país dependió de fabricantes extranjeros y de cadenas de suministro globales vulnerables.
La Administración Trump ha expresado su intención de revertir esa dependencia, aunque especialistas advierten que replicar la capacidad productiva de Taiwán —isla reclamada por China— será complejo, debido a sus décadas de experiencia, su mano de obra altamente calificada y un ecosistema integral de proveedores y logística que sostiene elevados niveles de eficiencia.
Con información de EFE.








