
En los últimos tiempos, la solidez de la moneda peruana es reconocida no solo en los países de la región —donde se le cataloga de moneda dura—, sino a nivel mundial, ¿cuáles son los antecedentes?
El sol no siempre generó confianza. La divisa tuvo su antecesor en el inti, que desde 1985 y hasta 1991 fue la moneda oficial en circulación.
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Sin embargo, el escenario que se vivía a finales de los 80 era lúgubre, con una hiperinflación astronómica que obligó al gobierno entrante de Alberto Fujimori a introducir un plan de estabilización económica desde agosto de 1990.
El inti tuvo vigencia hasta el 30 de junio de 1991, dejando la posta al nuevo sol. La equivalencia establecida fue de 1 millón de intis por cada sol.

La modificación obligó a los usuarios a llevar sus billetes y monedas a los bancos comerciales o al Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) para el cambio correspondiente.
“Iban con carretilla (cargando su dinero físico) porque el inti ya no valía nada”, refiere el presidente del BCRP de ese momento y actual CEO de la consultora Maximixe, Jorge Chávez.
Según explicó, la constitución política, antes de la de 1993, ya reconocía al ente emisor como una institución autónoma. Sin embargo, venía financiando al fisco y a la banca de fomento, lo que mermaba su credibilidad.
Por ello, el BCRP tuvo que “cortar el caño”, con el fin de demostrar que era independiente del poder político.
Pero no fue sencillo. El proceso de lograr la confianza en el banco central y, por tanto, en la moneda peruana, se lograría años después, una vez que la inflación logró mantenerse dentro del rango meta y el déficit fiscal se redujo.
Hugo Perea, jefe de BBVA Research, estima que esa credibilidad se consiguió hacia finales de los 90.
Siglo XXI
Ya en el siglo XXI, la moneda peruana ganó relevancia entre sus pares de América Latina.
Como cambio alegórico, pasó oficialmente en diciembre del 2015 de llamarse nuevo sol a simplemente sol.
“Hoy el tipo de cambio está 4% por debajo de la cifra de diciembre de 1999. Prácticamente, nuestra moneda no ha perdido valor con respecto al dólar en los últimos 26 años. Entonces, cuando tú miras cómo se ha depreciado el peso chileno en el mismo periodo, 80%, o el peso colombiano, más de 100%, claramente ves que nuestra moneda se ha mantenido relativamente estable”, sostuvo Perea.
Sin duda, tampoco se puede hablar de la fortaleza de la moneda peruana sin mencionar a Julio Velarde en la presidencia del BCRP.
Velarde tuvo que enfrentar periodos de convulsión, como la crisis financiera del 2008, la pandemia y la salida insólita de capitales que se produjo tras la elección de Pedro Castillo en el 2021. En ese último episodio, las presiones sobre la moneda llevaron al dólar a más de S/4 (en julio de ese año).
“El BCRP hoy es un referente a nivel global. No es solamente en la región. Acabamos de ver a Julio Velarde, por ejemplo, en Davos. Eso dice del prestigio que ha ganado”, destacó Perea.

Hacia adelante, sin embargo, las intenciones de aumento en el gasto público, en particular por parte del Congreso, pueden poner en entredicho la solidez de la moneda.
“Si persisten ese tipo de medidas que se originan en el Congreso mayormente (y que elevan el gasto fiscal) se podría llegar a una situación de peligro, que hay que evitar a toda costa”, advirtió Chávez.
El economista expresó, además, su preocupación por, en su criterio, la alta exposición de las inversiones de las reservas internacionales a los bonos del Tesoro de Estados Unidos y al dólar, en general.
El desempeño del sol y su trayectoria en los últimos años contrasta con lo observado en la divisa estadounidense. En particular, en el 2025 su precio frente al sol bajó 10.5%. Pero a nivel mundial también se devaluó en un contexto de amenazas sobre el presidente de la Fed, Jerome Powell. Donald Trump expresamente busca que la autoridad monetaria de ese país recorte más su tasa de interés de referencia.
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Intervenciones
El BCRP mantiene lo que se conoce como “flotación sucia” del dólar. Sus intervenciones no buscan frenar o cambiar la tendencia, sino atenuar las fluctuaciones.
Ante las recientes presiones a la baja sobre la divisa estadounidense, la autoridad monetaria ha venido interviniendo para moderar la caída, incluso con compras al contado en el mercado cambiario desde noviembre del año pasado.

Economista con trayectoria en periodismo y medios digitales.








