
La permanencia de los gerentes generales en el Perú se está acortando, especialmente en las empresas de mayor tamaño. Y la tendencia podría intensificarse este 2026. Un análisis de Amrop, firma global de executive search, sobre cerca de 1.800 empresas peruanas con ventas superiores a US$ 30 millones anuales muestra que la rotación ya es significativa y que el contexto económico podría empujarla aún más.
El análisis realizado durante el 2025, también muestra que la rotación no solo responde al desempeño financiero, sino también a factores estructurales como la presión de los directorios, la sofisticación del gobierno corporativo y los cambios estratégicos por ciclos de negocio.
“En las empresas más grandes el margen de error es mucho menor. La paciencia del directorio también”, afirma Luis Leey, socio de Amrop.
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Resultados
Así, en 2025, el 15% de los CEOs de las empresas que facturan más de US$ 500 millones dejó el cargo. En el tramo de US$ 100 a US$ 499 millones, la rotación alcanzó el 19%.

“Los CEOs en empresas más grandes son de ciclo. ¿Qué hacen los directorios normalmente?, contratan al gerente general para etapas o fases específicas, como expansión local o internacional, entonces necesitan a alguien que venga de lado comercial. Pasan dos, tres o cuatro años, y deciden que necesitan reestructurar, que alguien haga un business turnaround, y entonces contratas a otro perfil”, explica Leey.
Además, en las grandes corporaciones, el rol del gerente general se ha ampliado. Ya no basta con cumplir metas financieras. Más allá de rendir resultados, debe manejar ESG, reputación, gobierno corporativo y crisis. Cualquier error puede costarle el puesto.
Las compañías de mayor tamaño suelen contar con directorios más sofisticados, accionistas institucionales y presencia regional. Eso implica evaluaciones formales, benchmarking y comparaciones constantes con competidores.
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Cuatro sectores bajo la lupa
Y no en todas las industrias sucede lo mismo respecto a la rotación de gerentes generales.

- El sector educación: los gerentes generales registran una alta rotación (23%) en el último año y una permanencia promedio de 5.7 años, reflejando un sector en plena reconfiguración en el mercado peruano. En este contexto, la matrícula en institutos creció 21% en el último quinquenio, intensificando la competencia por escala, precios y, sobre todo, por resultados de empleabilidad. A ello se suma la continuidad del proceso regulatorio que restringe la operación de universidades sin licenciamiento, impulsando ajustes estratégicos y, en numerosos casos, cambios en el liderazgo.
Frente a la alta competencia, se buscan perfiles más agresivos comercialmente y con mayor capacidad estratégica, de acuerdo a Leey. En 2025, por ejemplo, se registraron cambios en las gerencias de la Universidad San Ignacio de Loyola, Innova School y en Laureate Perú (proceso de reorganización interna).
“Si un fondo de inversión sale. Entra un accionista mayoritario y cambia el foco. Cambia, cambia la estrategia, cambia el gerente general”, anota.
- En retail: Hay una permanencia promedio de 7.2 años y una rotación de 17%, lo que refleja un sector con liderazgos relativamente consolidados, pero con recambios frecuentes cuando la ejecución comercial exige ajustes rápidos de formato, precio y canal. “Se proyecta un primer trimestre del año favorable lo que eleva la presión por capturar crecimiento con disciplina operativa. A ello se suma que el e-commerce entrará con expectativas de expansión (proyecciones alrededor de +35%), empujando una agenda de omnicanalidad “obligatoria” y mejoras en logística y pagos", subraya el ejecutivo de Amrop.
- En energía, petróleo y gas: Existe una permanencia promedio de 4 años y una alta rotación del 26% en 2025, lo que refleja recambios puntuales asociados a ciclos de proyectos y a riesgos operativos, con mayor movimiento en los negocios de generación de energía. Esta dinámica se explica por el rol estructural del gas en la matriz energética —Camisea produce alrededor del 96% del gas natural del país— y por el impulso de una agenda de transformación del sector, en la que el MINEM ha señalado una cartera relevante de proyectos renovables (53 proyectos solares, con inversiones estimadas en US$ 8,305 millones y 11.5 GW de capacidad).
- Agroindustria, bebidas y alimentos: Muestra una permanencia promedio de 8.5 años y una rotación de 14% reflejando un sector con alta estabilidad directiva, pero con recambios puntuales cuando cambian los ciclos de demanda, costos e inversión. Esta dinámica convive con un mercado que sigue ganando escala (las agroexportaciones peruanas alcanzaron los US$ 15 mil millones al cierre de 2025). A ello se suma una recuperación del consumo masivo donde bebidas y confitería destacan como motores de crecimiento lo que incrementa la competencia por portafolio, pricing y canales.
2026: más inversión, más movilidad
Tras los resultados del 2025, ¿Cuál podría ser la tendencia para este año? De acuerdo a Leey, la rotación podría mantenerse o incluso incrementarse este año.
“Perú está entrando en un ciclo expansivo. Cuando hay inversión nueva, se mueve el talento. Un gerente general es jalado por otra empresa que está creciendo o entrando al mercado”, señala.
La mayor movilidad se concentraría en empresas medianas y en el tramo de US$ 30 a US$ 100 millones, donde muchas compañías familiares están avanzando en procesos de profesionalización y empezando a incorporar CEOs externos. Ese fenómeno podría elevar la rotación en esos segmentos hasta niveles cercanos al 21% o 22%.
Pese a ello, en empresas familiares, la cercanía al accionista y el temor al cambio pueden extender la permanencia. “En algunas organizaciones hay miedo a cambiar. Se privilegia la continuidad sobre la disrupción”, comenta Leey. Sin embargo, si el ciclo expansivo se consolida, esa lógica podría modificarse.
De otro lado, dependiendo de los resultados de las elecciones generales, “en los siguientes dos años pueden estar llegando fondos de inversión que están listos para entrar y que podrían dinamizar la búsqueda de nuevos perfiles de CEO”, añade.
Un liderazgo más expuesto
El estudio de Amrop sugiere que el liderazgo corporativo en el Perú está entrando en una etapa de mayor dinamismo y exposición. Más presión de stakeholders, ciclos estratégicos más cortos y competencia por talento ejecutivo están reduciendo la permanencia promedio.
“El movimiento va a continuar. Incluso puede ser mayor este año”, concluyó Leey.










