
Cuando el jefe se va de vacaciones, es habitual que surjan dudas: qué decisiones tomar, cómo priorizar tareas o hasta dónde avanzar sin una validación directa. Sin embargo, lejos de convertirse en un obstáculo, este escenario puede representar una oportunidad para que los colaboradores afiancen su autonomía y mantengan el ritmo del equipo.
Para Giancarlo Ameghino, gerente de Gestión y Desarrollo Humano del Grupo Crosland, la clave está en no perder el rumbo. “Cuando el líder se ausenta temporalmente, el foco debe estar en la claridad, la organización y la confianza en el propio criterio profesional”, señala.
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El especialista recomienda, en primer lugar, tener claras las prioridades y los márgenes de decisión. Identificar qué tareas son urgentes, cuáles pueden esperar y qué asuntos requieren escalamiento permite avanzar con mayor seguridad. Revisar pendientes, acuerdos previos y objetivos del área ayuda a evitar retrocesos y mantener la coherencia en la gestión.
En segundo lugar, subraya que tomar decisiones no significa improvisar. “Confiar en el criterio propio, alineado a los valores y objetivos de la empresa, fortalece la madurez profesional y la responsabilidad”, explica Ameghino. Evaluar el impacto de cada acción y respaldarse en procesos internos y experiencias previas resulta fundamental para sostener el desempeño.
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Asimismo, destaca la importancia de reforzar la coordinación entre los miembros del equipo. La redistribución de tareas, la definición clara de roles y el apoyo mutuo permiten que el trabajo continúe de manera ordenada, incluso sin liderazgo directo.
Finalmente, Ameghino enfatiza que estos periodos pueden convertirse en espacios de aprendizaje. “La ausencia temporal del jefe puede impulsar el liderazgo personal, la toma de iniciativa y una visión más integral del negocio”, concluye.
En ese sentido, cuando el jefe se toma un descanso, el trabajo no se detiene: se transforma. La claridad en las prioridades, la toma de decisiones con criterio y la colaboración efectiva pueden demostrar que la confianza también se construye desde la autonomía.








