
Los países de la Comunidad Andina (CAN) buscan fortalecer sus empresas del sector siderúrgico, ante las importaciones de acero extrarregionales que ponen en riesgo a los 125,000 empleos directos del sector.
En ese sentido, la Secretaría General de la CAN sostuvo una reunión con la Asociación Latinoamericana del Acero (Alacero) y con representantes de las empresas del sector siderúrgico de los países miembros del bloque andino (Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia). ¿Qué acordaron?
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Competitividad en jaque
El objetivo del encuentro fue atender las preocupaciones derivadas del diagnóstico que atraviesa la industria en la subregión andina.
Así, los representantes de Alacero expusieron datos que evidencian una acelerada pérdida de competitividad frente a las importaciones de acero extrarregionales.
El diagnóstico de la situación reviste especial atención por sus impactos en el empleo y la economía subregional: la industria de la Comunidad Andina produce 3.4 millones de toneladas de acero anuales (equivalentes al 6% del total regional) y genera 125,000 empleos directos.
Sin embargo, los países con capacidad excedentaria en la producción mundial registraron un incremento significativo de sus exportaciones hacia la Comunidad Andina, que crecieron en un 303% entre 2011 y 2025.
Durante la reunión se abordó la existencia de subsidios históricos al acero en países fuera de la subregión.
Asimismo, se destacó los efectos estructurales de esta presión externa, donde la participación de las manufacturas en el PBI de la subregión ha caído drásticamente. En Ecuador, por ejemplo, se redujo en 9.1 puntos porcentuales entre los periodos 1990–99 y 2010–24.

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Futura hoja de ruta
En consecuencia, la reunión concluyó con el compromiso de trazar, en los próximos días, una hoja de ruta conjunta entre las empresas de la industria siderúrgica.
La Secretaría General reafirma su disposición para trabajar de manera coordinada con los países miembros y con el sector privado, con el objetivo de encontrar soluciones eficaces y sostenibles que permitan promover la industria siderúrgica andina y garantizar su aporte al desarrollo económico y social de la subregión.








