
Las regiones más competitivas del Perú se encuentran en la costa centro y sur del país, mientras que las menos competitivas, en la sierra norte y en la selva, reveló el Índice de Competitividad Regional (Incore) 2026 del Instituto Peruano de Economía (IPE).
Para definirlo, se sistematiza 42 indicadores que se agrupan en seis pilares: entorno económico, laboral, infraestructura, salud, educación e instituciones.
Su más reciente edición, que contempla puntajes del 1 al 10, colocó a Lima, considerando Lima Metropolitana y el Callao, en el primer lugar por primera vez en los últimos años, junto a Moquegua (ambos con 7.5 puntos).
Le siguieron regiones como Arequipa (7), Tacna (6.9) e Ica (6.6).
En contraparte, en los últimos lugares se posicionan Puno (4.6), Amazonas (4.5), Huánuco (4.4), Ucayali (4.1) y Loreto (3.6).
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“La competitividad puede aterrizarse como la capacidad de las regiones para aprovechar sus recursos y que, en el tiempo, les permita aumentar su productividad, crecer económicamente y aumentar el bienestar de su población, entre ello reduciendo la pobreza”, explicó Martín Valencia, jefe de estudios económicos del IPE.
Un aspecto que se destaca en este contexto de medición de la competitividad es su vínculo, precisamente, con la pobreza.
Durante la presentación, Valencia refirió que las regiones más competitivas tienen las menores incidencias de pobreza, pues la competitividad impulsa la inversión privada, el crecimiento y el bienestar.
Sin cierre de brechas “absoluto”
Desde el IPE también resaltaron que el hecho de estar liderando el Incore no implica un cierre de brechas absoluto. En el caso de Lima, si bien avanzó en formalidad, continúa atrasada en indicadores de victimización.
Asimismo, se valoró que “la heterogeneidad de resultados se ha reducido con un avance en los puntajes para todas las regiones”. Entre estos destacan los casos de Pasco y Apurímac.
En 2016, por ejemplo, el puntaje mínimo fue de 2.4 y el máximo de 7, mientras el promedio fue de 4.5. Hoy, el más bajo es 3.6 y el más alto, 7.5, con un promedio de 5.5.

Panorama macrorregional
Visto por macrorregiones, se indicó que la del sur concentra a las competitivas, pero sus principales desafíos están en seguridad ciudadana y anemia infantil.
Aquí figuran Cusco, Apurímac, Arequipa, Moquegua, Puno y Tacna.
En el caso de la macrorregión norte, lo que se destacan son sus niveles de inclusión financiera. Los retos aparecen porque hay todavía importantes brechas en el caso a agua de calidad y salud.
Por su parte, en la macrorregión centro se posicionan como prioridades fortalecer la conectividad y logística regional. así como también mejorar la infraestructura eléctrica para reducir costos estructurales y elevar la calidad del servicio.
En la del oriente, en tanto, se agrupan los mayores rezagos del país. Hay brechas persistentes en rubros claves, como educación, conectividad, salud y servicios básicos.
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