
Las altas temperaturas que se registran en Perú a pocos días del inicio de la estación de invierno están generando preocupación entre los productores de ajo en Perú. La agroexportadora Sol de Olmos advirtió que la campaña de 2026 podría verse afectada por condiciones climáticas adversas, con una caída significativa en la producción nacional y un deterioro en la calidad de las primeras cosechas.
Paulov Sifuentes Fernández, gerente comercial de la empresa, explicó que el ajo requiere determinadas condiciones para desarrollarse adecuadamente. “El ajo es muy sensible a las condiciones climáticas porque necesita acumular horas de frío”, señaló.
Según indicó, el invierno de este año ha sido inusualmente cálido y ya se observan efectos en las zonas productoras de Arequipa. “Las primeras cosechas son menores de lo normal y la calidad no es buena”, afirmó.
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La situación también genera preocupación en Pedregal-Majes, una de las principales zonas productoras del país. Aunque la campaña aún no concluye, Sol de Olmos prevé resultados por debajo de los niveles habituales. “No esperamos una buena cosecha porque las temperaturas aumentaron tres grados”, sostuvo Sifuentes.
Bajo ese escenario, según estimaciones de la agroexportadora, la producción nacional de ajo podría reducirse de las aproximadamente 100,000 toneladas habituales a un rango de entre 60,000 y 70,000 toneladas, anotando una caída de hasta 40%, reportó Fresh Plaza.
Menor oferta elevaría precios
Pese al impacto esperado en la producción, Sol de Olmos considera que la menor disponibilidad de ajo podría traducirse en mejores precios durante la campaña. “El mismo fenómeno está afectando a México”, comentó Sifuentes, al referirse a uno de los principales destinos de las exportaciones peruanas, donde las altas temperaturas también habrían afectado la producción local.
En ese contexto, la menor oferta disponible en el mercado impulsaría las cotizaciones del producto. “Menor producción, menor calidad, mayor demanda”, recalcó el ejecutivo.

Sin embargo, advirtió que la evolución de los precios también dependerá de la presencia de ajo chino en los mercados. Según explicó, China registró una buena cosecha y viene ofreciendo el producto a precios más bajos en diversos países latinoamericanos, lo que mantiene presión sobre el mercado.
Frente a este escenario, Sol de Olmos señaló que continúa trabajando con productores de Arequipa para reducir el estrés térmico de los cultivos mediante prácticas orientadas a fortalecer el sistema radicular de las plantas. “Cuantas más raíces tengan las plantas, menos estrés sufrirán”, concluyó Sifuentes.
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