
Con nueve clínicas en Perú y tres centros médicos, el Grupo San Pablo viene fortaleciendo sus servicios de salud con mayor foco en la atención de alta complejidad. En ese camino, el holding propietario de clínicas como Jesús del Norte y San Gabriel viene apostando por la tecnología, específicamente, la robotización que hoy ya es parte de algunos de sus procesos operatorios en tres especialidades claves, mientras continúa con su expansión física.
Manuel Marroquín, gerente Comercial corporativo de la red de clínicas San Pablo, indicó que en noviembre último integraron a su portafolio de servicios la cirugía robótica, cuyos procedimientos por el momento se fijan en intervenciones de las especialidades de cirugía general, ginecología y urología. En concreto, se trata de la adquisición de un robot denominado Da Vinci que funciona como un auxiliar del cirujano a la hora de ejecutar la operación en sala.
“El cirujano debidamente capacitado para manejar esta tecnología se encuentra en una consola y desde ese punto dirige las maniobras que ejecutará el robot, tal como si él mismo estuviera manipulando las pinzas y el instrumental médico. La ventaja es que la precisión del robot induce a un menor sangrado, la recuperación del paciente es más rápida y; por ende, permanece menos tiempo en la clínica. De hecho, la posibilidad de complicaciones disminuye notablemente”, destacó el ejecutivo.
El robot, que demandó una inversión de US$ 3 millones, ha realizado a la fecha operaciones de colecistitis, hernias, próstata y también intervenciones ginecológicas, en la sede Surco de la clínica San Pablo.
“Por el momento, estamos tratando de desarrollar el robot a nivel de red. Es decir; la atención y seguimiento del problema de salud podría estar llevándose en la sede de San Juan de Lurigancho, Jesús del Norte, San Gabriel o incluso en la filial de Arequipa, pero en Surco se puede realizar la cirugía robótica con su especialista y con nuestros médicos robóticos”, detalló.
Hoy, la red de clínicas San Pablo cuenta con 12 cirujanos robóticos, debidamente capacitados en las especialidades mencionadas, con pruebas teóricas y prácticas realizadas en Brasil. “Sobre los retos que tiene este tipo de cirugía, podríamos mencionar que hay mucha educación aún por hacer con los pacientes, pues cuando se les plantea esta opción lo primero que piensan es que un robot los operará. Es algo nuevo en el Perú, pero en el mundo ya tiene 15 o 20 años”, añadió.

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Robotización en medicina física y rehabilitación
Más allá del nivel quirúrgico, Marroquín explicó que la robotización también se está incorporando a tratamientos de medicina física y rehabilitación. Para esas especialidades, la compañía ha adquirido tres robots, especialmente, para la atención a pacientes que han sufrido un ACV (accidente cerebrovascular), tienen limitaciones motrices, entre otros problemas de coordinación.
“Hay unos simuladores que permiten; por ejemplo, en el caso de parálisis, que el robot promueva el movimiento de los dedos o de los brazos. El otro robot puede suspender en el aire y permite hacer ejercicios de extremidades inferiores. Son equipos muy modernos que sirven para pacientes que están complicados a nivel neurológico, traumatológico y de terapia física, principalmente”, precisó.
Los tres robots requirieron de un desembolso de US$ 1,200,000 y se encuentran operativos desde febrero último en la sede de Chacarilla. “Adicionalmente, estamos implementando un PET scan para el segundo semestre, cuyo equipo ayudará a la detección temprana de tumoraciones en el centro oncológico de Surco”, agregó.
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Mantiene expansión con clínicas
Actualmente, la red de clínicas San Pablo impulsa la ejecución de su proyecto de clínica en Chancay, con una inversión de alrededor de US$ 8 millones, que incluye nueve pisos y un helipuerto sobre un área de 5,000 metros cuadrados (m2). La iniciativa ya transitó la etapa del anteproyecto y se encuentra en ajustes del proyecto para ser aprobado por las autoridades correspondientes.
“Si todo sale bien, debemos empezarlo a construir antes de fin de año, lo que significaría que la clínica estaría lista en su totalidad en el 2028, pero una primera etapa, básicamente emergencia y primer y segundo piso podrían estar operativas el siguiente año, sujeto a la fecha de inicio de obra”, expresó Marroquín.

A esa iniciativa, agregó la construcción de una clínica de medicina física y rehabilitación en San Miguel, a espaldas de la clínica San Gabriel. La edificación se halla en fase de estructura y se proyecta que al cierre del próximo año esté culminada, con una inversión de alrededor de US$ 6 millones que albergará 10 pisos. “Es la segunda clínica de este tipo, pues la primera es la que se sitúa en Chacarilla”, añadió.
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Buscan superar los 2.5 millones de pacientes
Para este año, la red de Clínicas San Pablo estima un crecimiento de doble dígito, similar a lo logrado el año pasado, cuando crecieron 10% y alcanzaron los 2.5 millones de pacientes atendidos.
“En los primeros cinco meses hemos logrado 1.5 millones de pacientes atendidos y si bien, el año ha iniciado un poco lento, esperamos que en el segundo semestre la situación ‘performe’ mejor y mantener el ritmo del crecimiento”, sostuvo Marroquín.
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Licenciada en Comunicación Social por la Universidad Nacional del Santa. Trabaja en el Diario Gestión desde noviembre del 2021. Laboró anteriormente en la Sociedad Nacional de Industrias y el diario La Industria de Chimbote.







