
El mapa de las cadenas de suministro coreanas está cambiando. La región busca ganar un lugar frente a Asia y Perú tiene activos para entrar en esa ecuación, aunque las empresas coreanas todavía evalúan dónde y cómo asumir ese movimiento. ¿Qué espacio podría ganar el país en esta nueva estrategia?
Corea ha estado históricamente concentrada en economías desarrolladas y países vecinos como Estados Unidos, China y Japón. Ahora, el Gobierno coreano está dando mayor importancia a la cooperación con Latinoamérica y evaluando nuevas posibilidades de cooperación con la región.
Al respecto, Sungwoo Hong, director de África, Oriente Medio y América Latina del Korea Institute for International Economic Policy (KIEP), explicó a Gestión que se toman “muy en serio” el establecimiento de una cadena de suministro local, pero todavía no tienen una estrategia ni información al respecto.
Y es que, actualmente las empresas coreanas se encuentran en medio de una reorganización de sus propias cadenas globales de suministro anteriormente centradas en el Sudéste Asiático e India. La política de Estados Unidos las lleva a ajustar sus estrategias, un proceso que tomará tiempo y exige evaluar qué alternativas pueden garantizar su rentabilidad. Por ello, trasladar rápidamente sus cadenas de suministro hacia Latinoamérica no necesariamente aseguraría mayores ganancias.
“Malasia, Indonesia e India también tienen abundantes recursos naturales y cuentan con grandes mercados domésticos. El tamaño de sus poblaciones es muy diferente al de Latinoamérica”, señaló Sungwoo Hong. “No estoy diciendo que no tengan interés en Latinoamérica. Toma tiempo y están evaluando y definiendo su estrategia.”
Consultado específicamente por las pequeñas y medianas empresas (SMEs, por sus siglas en inglés) peruanas, Hong reconoció que no había tenido antes la oportunidad de pensar en ese tema. Sin embargo, explicó que, tradicionalmente, compañías como Samsung, Hyundai y Kia ingresaban a otros mercados acompañadas por sus propias SMEs coreanas, pero que este modelo está cambiando y ahora las grandes firmas evalúan cómo vincularse con proveedores locales e incorporarlos a sus cadenas de suministro.
Asimismo, mencionó específicamente a la minería y señaló que las políticas del Gobierno podrían incentivar la participación de las SMEs locales en estas cadenas.
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Minería y tecnología concentran las oportunidades de cooperación
Sungwoo Hong señaló que la minería y la digitalización son áreas en las que Perú y Corea del Sur podrían profundizar su cooperación y fortalecer la participación peruana en las cadenas globales de valor.
En el sector minero, Hong destacó el potencial del cobre peruano, un mineral relevante para industrias como la de semiconductores y baterías. Sin embargo, advirtió que las empresas coreanas suelen ser cautelosas al invertir: tienen interés en Latinoamérica, pero evalúan los riesgos antes de tomar decisiones. Por ello, analizan qué países y qué etapas de la cadena —desde la extracción de materias primas y su procesamiento hasta la refinación y la fabricación de baterías y bienes finales— ofrecen condiciones más favorables. Entre las alternativas que estudian mencionó a Argentina y Brasil.
La cautela empresarial responde a la búsqueda de condiciones que reduzcan los riesgos de inversión, en un contexto global marcado por cambios en las cadenas de suministro y la política comercial de Estados Unidos.

Mientras que en cuanto a la digitalización, el director de KIEP señaló que puede vincularse con la minería, donde la tecnología resulta necesaria para avanzar hacia una actividad más sostenible y considerar el impacto ambiental. En ese contexto, mencionó drones, software y otros productos de manufactura de alto valor agregado como posibles espacios de cooperación para empresarios peruanos que busquen oportunidades para cooperar con compañías coreanas.
Por otro lado, con respecto a la defensa nacional, Sungwoo Hong explicó que desarrollar cadenas globales de suministro en este sector es más complejo, debido a cuestiones de seguridad nacional. A diferencia de otras industrias, no resulta sencillo distribuir entre distintos países las diferentes etapas de producción de equipos militares ni reorganizar abiertamente estas cadenas de un país a otro.
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Corea aún no define cómo avanzar en K-beauty y alimentos
El mercado peruano de cosméticos viene mostrando un mayor dinamismo. El Gremio Peruano de Cosmética, Higiene Personal y Aseo Doméstico (Copecoh) de la Cámara de Comercio de Lima (CCL) reportó que el segmento alcanzó los S/5,060 millones durante el primer semestre de 2026, un 8% más que en el mismo periodo del año pasado.
A la par, Copecoh proyectó que la cosmética coreana alcanzaría una facturación de S/340 millones al cierre de 2026, frente a los S/160 millones registrados en 2025.
Sin embargo, en cuanto a la cosmética (K-beauty), el investigador de KIEP señaló que las empresas coreanas tienen un fuerte interés en exportar, pero todavía conocen poco el mercado peruano. “A veces está relacionado con cuestiones médicas. No se trata solamente de algo relacionado con la belleza, porque hay elementos químicos en los productos cosméticos. Por eso, a veces no conocen bien las políticas ni cómo empezar en Perú”, explicó.

A ello se suma la percepción sobre el tamaño del mercado peruano, que Hong estimó en alrededor de 10 millones de habitantes. “Si un par de empresas coreanas entran a Perú, pueden mostrar cuántos consumidores hay y cuánta demanda existe por los cosméticos coreanos. Y, sobre la base de que tenga éxito en Perú, puede evaluar otras opciones de exportación hacia países vecinos, como Chile. A veces, la promoción y explicación dirigidas a las empresas coreanas pueden ser útiles para atraer su interés y posteriormente una inversión práctica”, señaló.
En el caso de los productos agrícolas, el panorama es más complejo. Gestión ya había recogido en febrero que productos peruanos como la palta, uva, mango, café y pota se comercializaban sin problemas en Corea, mientras que el ingreso del arándano continuaba en evaluación.

Ante la consulta sobre cuándo podría conocerse un nuevo avance que permita a los productos peruanos profundizar su presencia en ese mercado —por ejemplo, en el caso del mango—, Hong explicó que el sector agrícola es particularmente sensible en Corea y también tiene una dimensión política, debido a la preocupación de los políticos por las protestas y las demandas del sector.
“Quizá 2027. No puedo confirmar el año exacto en que se publicará la política; en realidad, no estoy seguro. Incluso podría no publicarse ese año”, respondió sobre los próximos avances en la estrategia de cooperación de Corea con Latinoamérica.






