
Las cajas municipales y microfinancieras en general lucen una fortaleza relevante dentro del sistema financiero: su profundo conocimiento del cliente informal.
En un entorno donde la asimetría de información sigue siendo uno de los mayores desafíos, estas instituciones han construido durante años una base de datos y experiencia que les permite entender dinámicas económicas que otros no logran captar con la misma precisión, destacó Miguel Ángel Zapatero, gerente general del Grupo BVL.
“Las cajas y microfinancieras pueden no ser las más grandes en términos de escala, pero poseen un conocimiento único del cliente, especialmente en sectores rurales e informales”, expresó.
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Las ventajas de las cajas no están en la tecnología, sino en la data transaccional de más de 20 años sobre clientes, muchos de ellos informales y de zonas rurales, con la que no cuenta ningún banco o fintech, según la BVL. Además, tienen un conocimiento profundo de la distribución de productos y la confianza de los clientes.
Fintech
Sobre las fintech, Zapatero sostuvo que avanzan no necesariamente contra la banca tradicional, sino entrelazadas con esta.
Existe una simbiosis cada vez más evidente entre ambos, pues mientras las instituciones financieras tradicionales aportan escala, regulación y conocimiento del cliente, las fintech introducen modelos operativos más ágiles, tecnologías modernas y soluciones enfocadas en la experiencia del usuario, refirió.
Al analizar el mercado financiero, el ejecutivo destacó avances significativos en el desarrollo de APIs y en la integración de servicios digitales.
Muchas fintech se posicionan en el último punto de contacto con el cliente y optimizan procesos como pagos, transferencias y atención, detalló. Además, gestionan aplicaciones como billeteras digitales, plataformas de cambio, nuevas herramientas de evaluación crediticia y detección de fraude, acotó.

Neobancos
En este contexto, surge con fuerza la expectativa por la llegada de neobancos o bancos digitales a la región, enfatizó.
La experiencia en países cercanos muestra crecimientos acelerados, lo que abre la puerta a un escenario similar en Perú, proyectó.
“El impacto potencial no se limita al crédito de consumo, sino que podría transformar también el financiamiento de pequeñas y medianas empresas”, comentó.
La integración de estas fortalezas con herramientas como la inteligencia artificial (IA) y tendencias como el open finance pueden generar un círculo virtuoso, resaltó Zapatero.
La IA permitirá desarrollar soluciones más eficientes y de menor costo, y facilitará el acceso a tecnologías que antes estaban fuera del alcance de muchas entidades financieras por limitaciones de escala, manifestó.
Colaboración
Además, una arquitectura financiera más abierta favorecerá la colaboración, pues proveedores de servicios financieros podrán integrarse con microfinancieras, lo que potenciará su alcance sin necesidad de grandes inversiones en infraestructura, dijo.
Esto podría traducirse en créditos más accesibles y en una mayor inclusión financiera, estimó Zapatero.
En este escenario, la inteligencia artificial actuará como catalizador al acelerar la convergencia entre ambos sistemas y redefinir la forma en que se ofrecen y consumen los servicios financieros, resaltó.
- Facturas. Las fintech locales también han comenzado a alcanzar un tamaño relevante por sí mismas, dijo Zapatero. Un ejemplo es el mercado de facturas negociables, en el que aproximadamente el 70% del movimiento aún corresponde a bancos, pero un 30% ya está en manos de empresas de factoring, fondos y plataformas tecnológicas que, en varios casos, son catalogadas como fintech, añadió. Algunas de estas manejan volúmenes significativos de capital, afirmó.
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Economista de la Universidad de Piura. Actualmente se desempeña como redactor de Finanzas en Diario Gestión.







