
Al momento de poner en venta una vivienda de segundo uso, son diversas las variables que se tienen en cuenta para fijar el precio del inmueble. Estás variables se pueden agrupar en tres categorías, según indican analistas del sector.
A continuación, conozca los tres principales factores que pueden reducir el precio de un inmueble (o incrementarlo):
1. Depreciación por antigüedad y estado de conservación. Un inmueble suele deteriorarse debido al tiempo de uso; y con ello reducir su valor. “Lo que suele hacerse es descontar al precio un 1% por cada año de antigüedad. Es decir, un inmueble con diez años de antigüedad tendría un descuento de 10%”, refiere el agente inmobiliario Andrés Berger.
No obstante, esta regla no es rígida, sino que también dependerá del estado de conservación del inmueble. “Hay casos en que voy a una vivienda con 15 años y la veo bien, de manera que no coincide con la disminución de valor de la tabla de depreciación. El tasador debe aplicar su criterio”, señaló por su parte José Cieza, especialista en tasaciones.
2.Ubicación del inmueble. Este factor cuenta con dos variables: la ubicación en el edificio y en la zona del distrito. En el primer caso, José Cieza refiere que el precio puede variar si es que el departamento tiene vista a la calle o vista interior; o si se encuentra cerca o lejos del ascensor.
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Sobre la ubicación en una zona del distrito intervienen variables como “inseguridad de la zona, estado de conservación urbana alrededor del predio, tránsito peatonal y vehicular de la zona”, anotó Cieza.
3.Gestión del condominio. Un factor que en los últimos años ha ganado relevancia es la buena o mala administración del condominio, lo cual repercutirá en el estado de conservación de las áreas comunes y afectará al valor de los departamentos.
“Una variable muy importante en el valor de los departamentos es la gestión de las áreas comunes. Si están mal gestionadas, eso influye en la disminución del valor del departamento. Y se nota al llegar (al condominio), si se ven carteles de morosos y de áreas que no se pueden usar”, subrayó José Cieza.
El especialista destaca que una de las áreas comunes mejor valoradas por los residentes es contar con jardines con buen mantenimiento. Por otro lado, contar con una piscina puede causar problemas de gestión y aumento de costo de mantenimiento.
“A veces hay edificios donde uno prefiere tener menos áreas comunes y así menor carga administrativa para que la Junta de Propietarios lo pueda manejar mejor”, apuntó Cieza.
El dato. El servicio de tasación de un departamento cuesta S/ 700 en promedio.

Licenciado en periodismo de la PUCP, con más de diez años de experiencia en medios de prensa escritos y digitales.








