
El directorio saliente de Petroperú habría impulsado una reorganización interna sin coordinación con el Ejecutivo ni ProInversión, entidad encargada de liderar la reestructuración integral con la asesoría de la consultora internacional Deloitte, en un contexto donde se debate cómo rescatar financieramente a la petrolera estatal.
Según documentos a los que accedió el dominical Cuarto Poder, el 8 de julio se inició el trámite para modificar la estructura orgánica de Petroperú mediante un memorando confidencial. Aunque el equipo de transferencia del nuevo gobierno pidió prudencia administrativa al día siguiente, el proceso continuó.
Luego, el 6 de agosto, la Junta General de Accionistas renovó la dirección de Petroperú y nombró nuevamente a Oliver Stark Preuss como presidente del directorio.
Los cambios se aprobaron con rapidez, ya que, según los informes técnicos, estos fueron tramitados de manera acelerada incluso durante el feriado nacional del 23 de julio.
Precisamente ese día, un requerimiento para evaluar la viabilidad legal de la propuesta fue emitido a las 10:51 p. m. y, un minuto después, se firmó el informe técnico que respaldaba el nuevo organigrama.
La reorganización modificó la línea de mando de Petroperú, ya que se pasó de una Gerencia General y seis subgerencias operativas a ocho gerencias o áreas dependientes directamente del directorio, incluyendo Auditoría Interna, Riesgos y Prevención de Lavado de Activos.
Los cambios también presuntamente se incluyeron modificaciones en aumentos salariales. Según documentos del 7 de julio indicarían que se buscó aprobar excepciones para ampliar la Bonificación Temporal por Cargo Ejecutivo, dirigida a trabajadores con encargaturas o interinatos mayores de 30 días.
Antes de aprobarse la nueva estructura, la administración saliente retiró a funcionarios que impulsaban austeridad y colaboraban con ProInversión, entre ellos la gerenta general Rita López y el responsable de Finanzas.
Cabe precisar que el 5 de agosto se formalizó la nueva estructura, pero al día siguiente los directivos que la promovieron fueron removidos. La nueva gestión de Oliver Stark Preuss deberá decidir qué medidas revierte y cuáles investiga para frenar las pérdidad de la empresa estatal.








