
El presidente de la República, José María Balcázar, rechazó que el líder de Perú Libre, Vladimir Cerrón, tenga influencia en las decisiones de su gobierno y aseguró que no recibe presiones de ningún actor político.
“No ha habido ninguna prevalencia de Vladimir Cerrón, con quien me llevo muy bien y con todos los líderes me llevo muy bien”, afirmó el mandatario al ser consultado sobre la relación con el dirigente de Perú Libre.
Tras la renuncia del ministro de Salud, Luis Quiroz, trascendió que se habría debido a presiones de Vladimir Cerrón, quien tendría interés de colocar en dicha cartera a alguien de Perú Libre.
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Balcázar señaló que su estilo de gobierno se basa en el diálogo con las distintas fuerzas políticas, lo que —según dijo— se ha reflejado en consensos dentro del Congreso de la República del Perú.
“Todas las bancadas han votado por mí. Ese consenso es producto del diálogo que deseo mantener permanentemente”, indicó.
El jefe de Estado también subrayó que su administración busca dar continuidad a diversos proyectos en marcha y enfatizó que las decisiones se toman sin presiones externas. “No recibo presiones”, sostuvo en alusión también a una posible intervención de Ceerón Rojas.
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En otro momento, Balcázar se describió como una persona de carácter independiente. “Soy irreverente nato. Puedo dar la impresión de que soy una persona díscola”, manifestó al referirse a su forma de actuar en política.

Asimismo, afirmó que su gestión apuesta por un enfoque técnico en la administración pública. “Es un equipo con el que trabajo y estoy contento. Que lo evalúen técnicamente, no políticamente. Lo que pasa es que en este país se han acostumbrado a no premiar las gerencias positivas”, expresó.
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El mandatario consideró que el país necesita avanzar hacia una conducción del Estado basada en criterios técnicos. “Este país no puede seguir siendo manejado políticamente”, concluyó.
El jefe de Estado descartó estar mal de salud y llegó a señalar que “cada día me vuelvo más inteligente”.








