
El Departamento de Estado de Estados Unidos aprobó el jueves la venta de equipamiento militar, servicios de apoyo técnico y logístico valorados en aproximadamente US$ 1,500 millones al Gobierno del Perú, con el objetivo de apoyar el diseño y construcción de una nueva base de la Marina de Guerra peruana en el puerto del Callao y reforzar otras capacidades logísticas estratégicas. Dicha aprobación, aún pendiente de ser aprobada por el congreso norteamericano.
La certificación para esta venta, tramitada a través de la Agencia de Cooperación de Seguridad de Defensa de Estados Unidos, fue notificada al Congreso estadounidense, donde ahora iniciará el proceso legislativo de revisión que puede incluir debates o vetos por parte de los legisladores.
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Aliado estratégico y beneficios diplomáticos
La autorización se produce tras la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de designar en diciembre pasado a Perú como “aliado principal no miembro de la OTAN” ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado norteamericano.
Esta condición, compartida con países como Argentina, Brasil y Colombia, facilita el acceso preferencial a programas de compra de armamento, asistencia técnica y cooperación en defensa.
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Un cambio estratégico en Callao
La iniciativa responde también a planes del Gobierno peruano de reubicar su principal base naval, actualmente en la antigua Base Naval del Callao -construida en la década de 1930- a un nuevo emplazamiento cercano a la desembocadura del río Rímac en el océano Pacífico. Esta mudanza permitiría liberar espacio para la ampliación del puerto comercial del Callao, uno de los principales puntos de salida de exportaciones peruanas hacia Estados Unidos y Europa, y un competidor directo del megapuerto chino de Chancay, ubicado a unos 80 km al norte de Lima.
En la actual base naval conviven usos militares (incluyendo astilleros de reparación de naves) con un pasado histórico que incluyó la prisión de jefes del grupo terrorista Sendero Luminoso, narcotraficantes y del exjefe de Inteligencia del gobierno de Alberto Fujimori (1990-2000), Vladimiro Montesinos.
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Según la documentación oficial estadounidense, el paquete propuesto incluye diseño de infraestructura marítima y terrestre, estudios de ingeniería, planificación y apoyo técnico tanto de personal del gobierno como de contratistas, así como servicios de logística y administración de proyectos. El objetivo es hacer que las futuras instalaciones navales sean más eficientes, seguras y adaptadas a las necesidades operativas actuales y futuras de la Armada peruana.
La aprobación de esta propuesta por parte del Congreso de EE.UU. no está garantizada: en el pasado, legisladores han intervenido en ventas similares y, en algunos casos, las han bloqueado o modificado sustancialmente.
Con información de AP








