
Es cierto que el cargo de jefe de la ONPE es, en principio, irrenunciable durante procesos electorales. Sin embargo, la política peruana ha demostrado que esa rigidez admite excepciones. Existen precedentes de funcionarios que, pese a restricciones similares, han dejado el cargo. Es el caso de algunos congresistas, por ejemplo –aunque en circunstancias distintas–. Más que un caso aislado, lo ocurrido con Piero Corvetto refleja lo que acontece cuando la formalidad legal colisiona con una necesidad política.
LEA TAMBIÉN: Teleférico de Choquequirao: proyecto avanza, pero estas “dudas” de inversionistas persisten
Pero la renuncia de Corvetto, por sí sola, no resuelve el problema de fondo. El relevo inmediato recae en Bernardo Pachas, gerente general de la institución, quien, por disposición legal, asumirá funciones provisionalmente mientras la Junta Nacional de Justicia desarrolla el concurso público para designar a un nuevo titular (proceso que puede tomar hasta 45 días hábiles). Al cierre de esta edición, la ONPE informó, a través de un comunicado de manera oficial que Pachas Serrano asumirá como “jefe interino”.
LEA TAMBIÉN: Cobre y oro aún “protegen” al Perú, pero golpe de leyes del Congreso se verá desde 2027
Ante este escenario, surge un riesgo que no debe subestimarse: Pachas no es un actor externo al proceso cuestionado. Forma parte de la estructura que estuvo a cargo de la organización de la primera vuelta electoral. Por tanto, su designación no elimina completamente las dudas de los candidatos ni de la ciudadanía sobre la conducción del proceso. Así, la crisis no se cierra con la salida de Corvetto.
LEA TAMBIÉN: Otra empresa peruana vinculada a la construcción sale de compras a Brasil ¿qué viene el 2026?
De ahí que el desafío sea doble. Por un lado, asegurar que la segunda vuelta se desarrolle sin fallas operativas. Por otro, tal vez implementar medidas extraordinarias de transparencia que permitan reconstruir confianza: mayor apertura de información, supervisión reforzada y comunicación clara. El proceso deberá ser lo más cercano a lo impecable.
LEA TAMBIÉN: Sunat “apunta” a Temu, Aliexpress y más: compras menores de US$ 200 pagarían impuestos
Finalmente, la renuncia tampoco exime a Corvetto de las investigaciones en curso. El avance de las diligencias fiscales y las eventuales responsabilidades serán determinantes para cerrar el capítulo con claridad. En contextos como este, la rendición de cuentas es tan importante como la estabilidad del proceso.
LEA TAMBIÉN: Compradores incógnitos de la Sunat fiscalizarán entrega de comprobantes en ventas digitales
Lo que viene no solo definirá autoridades. También pondrá a prueba la capacidad del sistema electoral para sostener su legitimidad bajo presión.







