
Cada vez son más los países de América Latina, África y otros continentes que exigen a Rusia que cese el reclutamiento de sus ciudadanos para combatir en las filas del ejército ruso en Ucrania, a lo que Moscú responde con argumentos como que esos extranjeros firman libremente contratos por motivos económicos o por solidaridad con el Kremlin.
En un intento de animar a los interesados a firmar contratos profesionales, el presidente ruso, Vladímir Putin, promulgó una ley en marzo pasado que prohíbe extraditar a los extranjeros que hayan servido en el ejército.
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Diplomáticos latinoamericanos reaccionan a protestas de las familias
Sólo esta semana dos países -Panamá y Ghana- han planteado a Moscú el grave problema que representa el reclutamiento de sus nacionales para combatir en el frente ucraniano. Las familias de los combatientes, en particular los caídos en combate o desaparecidos, se dirigen a sus gobiernos para denunciar la trata de personas e incluso se manifiestan frente a las embajadas rusas.
“Realmente pienso que muchos de los panameños, quizás no todos, han sido engañados con respecto al propósito de su viaje a Rusia. Por terceros, no por gobiernos”, afirmó Javier Martínez-Acha, canciller panameño.
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Este es un problema en el que también se vieron implicados ciudadanos peruanos, colombianos, cubanos o bolivianos, dos de los cuales fueron repatriados, según informó esta semana La Paz.
La presidenta, Keiko Fujimori, ha expresado también su “preocupación”, ya que 11 peruanos han muerto y 114 están desaparecidos, aunque 27 ciudadanos peruanos han regresado sanos y salvos a sus hogares.

Miles de africanos combaten en Ucrania
El lunes fue el ministro de Exteriores de Ghana, Samuel Okudzeto Ablakwa, quien pidió públicamente a su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, que Rusia cese el reclutamiento de sus ciudadanos.
“Sesenta y dos ganeses han muerto (en el frente ucraniano), otros 15 están desaparecidos”, afirmó. Este es un tema sensible para Moscú que acogerá en octubre una cumbre Rusia-África.
Ucrania eleva a casi medio millar los africanos abatidos por su ejército de los casi 3,000 contratados por Moscú desde febrero del 2022. En total, Kiev sitúa en unos 27,000 los extranjeros de 44 países a sueldo del ejército enemigo.
Explicaciones rusas poco convincentes
Lavrov ha tenido que poner al mal tiempo buena cara, pero sus explicaciones no han convencido a ningún país. Aseguró que el Ministerio de Defensa ha creado una estructura especial para gestionar las quejas. “Hemos recibido peticiones similares de varios países”, admitió el lunes.
En su opinión, algunos extranjeros firman contratos “por motivos económicos, lo que no es nada inusual”, a lo que añadió que otros lo hacen “por solidaridad con el país que les ayudó a combatir el racismo”.
“No creo que nadie le pueda decir a sus ciudadanos que no busquen trabajo en lugares donde lo hay (…) No estamos reclutando, estamos respondiendo a solicitudes", comentó.
Según las organizaciones de derechos humanos, Rusia cuenta con una red de contratación de personas de sectores vulnerables en diferentes continentes, a las que atraen con ofertas de trabajo, becas o promesas de ciudadanía. Según la ONU, otros extranjeros tuvieron que alistarse para regularizar su situación o fueron contratados mientras cumplían condenas en Rusia.
Con información de EFE







