
La entusiasta reacción de los mercados ante la sorpresiva victoria del abogado Abelardo de la Espriella en la primera vuelta de las elecciones celebradas el domingo en Colombia está alimentando expectativas de un repunte de la inversión en este país andino rico en recursos naturales.
De la Espriella —quien se autodenomina “El Tigre”— es conocido por promocionar sus propias marcas de ropa masculina y ron con un estilo provocador que recuerda al del presidente Donald Trump. Promete reactivar la economía colombiana tras años de caída de la inversión bajo el mandato del presidente saliente de izquierda, Gustavo Petro. Desde el petróleo hasta los servicios financieros y la salud, Colombia podría estar encaminada hacia un impulso económico si el favorito populista logra derrotar al heredero político de Petro, Iván Cepeda, en la segunda vuelta del 21 de junio.
Petro, que no puede optar a la reelección, deja una economía estancada. La inversión extranjera directa cayó un tercio, desde US$ 17,200 millones en 2022, cuando asumió el cargo, hasta US$ 11,500 millones en 2025. Uno de los sectores más afectados fue el de los hidrocarburos, después de que Petro prohibiera nuevas perforaciones y cancelara los planes de fracking en un intento por alejar al país de los combustibles fósiles. La producción de crudo se estancó y el déficit de gas natural se profundizó.
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De la Espriella critica con frecuencia la agenda verde de Petro y promete un regreso a una estrategia similar al lema de Trump: “Drill, baby, drill”. Las acciones de la petrolera estatal Ecopetrol SA subieron un 9% el lunes.
“En el gobierno del Tigre, vamos a explotar el subsuelo a lo que da”, declaró el candidato en un reciente acto de campaña. Aunque ha sido menos crítico con la debilitada industria carbonífera colombiana, esa retórica sugiere que aliviaría la presión sobre la mina Cerrejón, propiedad de Glencore, a la que el gobierno de Petro instó a presentar planes de cierre y transición.
Sin embargo, De la Espriella también ha afirmado que no comparte “ni el negacionismo climático ni el ecologismo dogmático”, lo que deja espacio para posiciones más moderadas.

Respecto al oro y otros minerales, este político enfocado en la seguridad y el orden se ha comprometido a respaldar la minería legal y aplicar una “mano de hierro” contra las explotaciones ilegales, como parte de una estrategia más amplia de seguridad.
Su discurso firme encaja con los intereses empresariales estadounidenses. El resultado electoral “envió una señal clara al mercado: Colombia está eligiendo algo más profundo que un presidente; está eligiendo un método de gobierno”, afirmó María Claudia Lacouture, presidenta de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Colombia. Además del petróleo y el gas, considera que existen oportunidades de recuperación en la minería, la infraestructura, la agroindustria y el turismo.
De la Espriella ofrece “autoridad constitucional, seguridad, lucha contra la corrupción, desregulación y ajuste fiscal, con la energía y la agricultura como motores del crecimiento. Gobernar destrabando obstáculos mediante la autoridad”, agregó Lacouture.
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Washington es el principal aliado comercial, militar y estratégico de Colombia, lo que obliga al país a rechazar “ejes de influencia” como China, según una publicación de política exterior difundida por la campaña de De la Espriella.
En términos de inversión, sin embargo, esa postura no será fácil de implementar. Dos días antes de la primera vuelta, el embajador chino en Colombia, Zhu Jingyang, participó en el primer recorrido de prueba del metro de Bogotá, una obra construida por empresas chinas y valorada en US$ 6,300 millones, convertida en símbolo de la participación colombiana en la Iniciativa de la Franja y la Ruta.
Bajo un eventual gobierno de De la Espriella, “sin duda habría menos simptía por hacer un eje antiamericano, eso está claro, pero no creo que lleve a la antipatía tampoco”, afirmó Sergio Guzmán, director de Colombia Risk Analysis.
Optimismo en el sector bancario
Otro foco de atención para los inversionistas es el sector empresarial y financiero, que atrajo US$3.600 millones en inversiones el año pasado, una caída cercana al 40% frente a 2022, la mayor disminución en dólares entre los principales sectores de la economía, según datos del banco central.
Durante la jornada bursátil del lunes, las acciones preferentes de Grupo Cibest —matriz de Bancolombia, el mayor banco del país— avanzaron más de un 5% en la bolsa de Bogotá, mientras que sus ADR negociados en EE.UU. subieron un 7%. Las acciones preferentes de Grupo Aval, por su parte, ganaron casi un 10% en el mercado local.
El repunte refleja las apuestas de que la presión fiscal sobre las instituciones financieras podría reducirse bajo un gobierno de De la Espriella, afirmó José Ignacio López, presidente del Centro de Estudios Económicos de Colombia. Un programa fiscal más austero también podría favorecer a las acciones financieras al aumentar el valor de las carteras de deuda pública de los bancos.

Asimismo, De la Espriella ha expresado su respaldo a la preservación de los fondos privados de pensiones y a su flexibilidad para invertir, lo que podría representar un cambio frente a la controvertida reforma previsional de Petro, que amplió el papel del Estado en el ahorro de largo plazo.
Asofondos, el gremio que agrupa a los fondos privados de pensiones de Colombia, lleva meses advirtiendo que las medidas gubernamentales sobre el ahorro para la jubilación podrían afectar la rentabilidad y debilitar los mercados de capitales.
“Los activos colombianos se valorizaron fuertemente este lunes, lo que refleja la confianza en que la economía podría acelerarse bajo un eventual gobierno de De la Espriella”, afirmó Juan Pablo Córdoba, director ejecutivo de Nuam, el holding que integra las bolsas de Colombia, Chile y Perú. “Eso beneficia al sector bancario y a todos los sectores que responden a la demanda interna”.
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Los servicios públicos también aparecen como un posible foco de interés para los inversionistas. En el problemático sistema de salud colombiano, el candidato ha prometido estabilizar la prestación de servicios en un plazo de 90 días, manteniendo el actual modelo mixto público-privado. Ha señalado que las aseguradoras que cumplan sus obligaciones deben recibir apoyo, mientras que aquellas que fallen a los pacientes deberán desaparecer.
Limitaciones políticas
Incluso si De la Espriella derrota a Cepeda en la segunda vuelta, enfrentará un Congreso fragmentado. Tras las elecciones legislativas de marzo, Salvación Nacional, partido aliado de su movimiento Defensores de la Patria, controlará apenas una pequeña bancada en el nuevo Congreso que asumirá en julio. Por el contrario, el Pacto Histórico de Cepeda será la fuerza más numerosa, aunque seguirá lejos de la mayoría. Eso obligaría a De la Espriella a depender de los partidos tradicionales para aprobar reformas de gran alcance.
Más allá de las limitaciones políticas, quien suceda a Petro heredará un déficit fiscal superior al 6% del producto bruto interno, lo que reducirá el margen de maniobra para aumentar el gasto público, según Ana Fernanda Maiguashca, presidenta del Consejo Privado de Competitividad y exdirectora del Banco de la República.
“Va a haber muy poquitos recursos fiscales, sea quien sea el gobierno”, afirmó Maiguashca.







