
El vocero titular del grupo parlamentario Juntos por el Perú, Ernesto Zunini, solicitó este domingo el inicio de un procedimiento disciplinario y la imposición de una medida cautelar de suspensión contra el diputado Julián Pérez Mallqui, luego de la denuncia por presunta agresión contra su expareja.
A través de un oficio dirigido a la Comisión de Disciplina de la bancada, Zunini pidió que se dispongan “las acciones correspondientes” respecto del legislador, al considerar que los hechos que vienen siendo investigados revisten “especial gravedad” por constituir una conducta incompatible con los principios de ética y de respeto hacia la mujer.
En el documento, fechado este 2 de agosto, el portavoz solicita que, en el marco de las atribuciones de la comisión, se disponga el inicio inmediato de las acciones disciplinarias, así como la imposición de una medida cautelar de suspensión, con el fin de que el caso sea procesado conforme al reglamento interno de la agrupación.
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Asimismo, remarca que el grupo parlamentario Juntos por el Perú debe mantener una posición “firme e inquebrantable de rechazo a toda forma de violencia, venga de donde venga”, reafirmando su compromiso con la defensa de los derechos humanos, la igualdad y una vida libre de violencia.

Difunden nuevos testimonios y chats
Este domingo, el dominical Cuarto Poder difundió un reportaje con nuevos testimonios, registros de llamadas, mensajes de WhatsApp y videos de seguridad relacionados con la denuncia presentada contra el legislador por la región Cusco.
Según el registro de comunicaciones presentado ante la Policía Nacional del Perú, durante la mañana del jueves el parlamentario realizó 45 llamadas de manera compulsiva al teléfono celular de la víctima entre las 6:06 a.m. y las 8:00 a.m. Al no obtener respuesta, acudió a la vivienda de la mujer e ingresó al inmueble sin autorización, aprovechando que la puerta había quedado entreabierta, para luego irrumpir en su habitación, de acuerdo con la versión de la defensa de la agraviada.
La denuncia también señala que ambos fueron trasladados posteriormente a la comisaría de San Miguel, donde, según el testimonio de la víctima, el diputado volvió a agredirla físicamente delante de efectivos policiales. A raíz de ese hecho, fue detenido en flagrancia por 48 horas y posteriormente quedó en libertad para afrontar las investigaciones.
El reportaje añadió que el parlamentario optó por guardar silencio durante las diligencias fiscales y policiales. Sin embargo, al recuperar su libertad rechazó las acusaciones y aseguró que continuará ejerciendo sus funciones en el Congreso.







