
Brasil llamó a consultas a su embajador en Argentina después de que el presidente Javier Milei lanzara un duro ataque contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y un juez de la Corte Suprema durante el acto de lanzamiento de la campaña del principal candidato presidencial de la derecha brasileña el sábado.
El canciller Mauro Vieira también convocó al embajador argentino para expresar la “repulsión” de Brasil por las acciones de Milei, informó el Ministerio de Relaciones Exteriores en un comunicado difundido el domingo.
Llamar a consultas a un embajador como muestra de descontento se considera un fuerte gesto diplomático y nunca había ocurrido entre Brasil y Argentina, ni siquiera durante los períodos de dictadura militar en ambos países. En el pasado, los embajadores habían sido llamados a consultas para intercambiar opiniones.
LEA TAMBIÉN: Nuevos aranceles de EE.UU. a Brasil, un regalo político para Lula
El sábado, Milei asistió al acto que oficializó la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro. Su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, cumple arresto domiciliario tras ser condenado por un intento de golpe de Estado.
Milei afirmó que Flávio “puede detener” a Lula y calificó al mandatario de izquierda de “convicto” y “ladrón”. El presidente argentino también atacó al juez de la Corte Suprema Alexandre de Moraes, quien presidió el juicio por el intento de golpe que terminó con la condena de Jair Bolsonaro a 27 años y tres meses de prisión.
Milei calificó a Moraes como “la basura calva” después de que el juez le negara permiso para visitar a Bolsonaro durante su arresto domiciliario.

En su comunicado, la cancillería brasileña afirmó que no tenía precedentes que el presidente de otro país “profiera insultos contra el jefe de Estado” y las instituciones de gobierno mientras se encuentra en territorio brasileño.
El presidente de la Corte Suprema, Luiz Edson Fachin, afirmó que las declaraciones de Milei constituyeron “una referencia irrespetuosa a un juez del máximo tribunal del país, realizada en suelo brasileño”. Además, reafirmó “la plena independencia del Poder Judicial de Brasil” y dijo que “lamenta declaraciones incompatibles con la civilidad que debe caracterizar las relaciones entre los Estados”.
Edinho Silva, presidente del Partido de los Trabajadores de Lula, afirmó en un comunicado que “ninguna autoridad pública en Brasil está por encima de las críticas, siempre que se formulen de manera adecuada y en el momento oportuno”. Agregó que Milei “demostró ser indigno del cargo que ocupa”.
LEA TAMBIÉN: Argentina celebra tras decisión de Moody’s: “Tienen desde hoy luz verde para invertir”
En una entrevista con Radio Mitre el domingo, el presidente argentino negó estar interfiriendo en las elecciones de Brasil y acusó a Lula de haber intervenido en los comicios argentinos de 2023, cuando el mandatario de izquierda desplegó un equipo de casi dos docenas de estrategas de campaña para ayudar al rival de Milei.
“Y después vienen a hablar de interferencia, cuando ellos desempeñaron un papel muy activo en la campaña de 2023”, dijo Milei.
El mandatario argentino también se quejó de que no se le permitió visitar a “mi amigo Jair Bolsonaro”, mientras que Lula, a quien volvió a llamar “exconvicto”, obtuvo el año pasado autorización de un juez argentino para visitar a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, principal rival política de Milei, quien cumple arresto domiciliario tras una condena por corrupción.
LEA TAMBIÉN: Trump, protagonista del duelo electoral entre Lula y Flávio Bolsonaro en Brasil
El gobierno de Brasil también enfrenta lo que considera una injerencia de EE.UU. en su proceso electoral.
El viernes, la cancillería negó las visas a dos altos funcionarios del Departamento de Estado que la administración de Donald Trump planeaba enviar para supervisar la imparcialidad e integridad del sistema electoral brasileño antes de las elecciones presidenciales del 4 de octubre.
Sin mencionar directamente a Trump ni a Milei, Lula afirmó durante un acto público el domingo que “aquí, en Brasil, no aceptamos que nadie meta las narices donde no lo invitaron, porque Brasil sabe cuidarse solo”.







