
Donald Trump afirmó que un acuerdo sobre el estrecho de Ormuz podría concretarse este miércoles, mientras crecen las expectativas de un arreglo que permita reabrir esta vía marítima crucial para los mercados energéticos.
“Podría suceder. Mañana o pasado mañana”, dijo Trump a periodistas en Los Ángeles el martes por la noche, al ser consultado sobre reportes de que un anuncio es inminente.
Las conversaciones con Irán “avanzan muy bien”, agregó. “Lo sabremos en 48 horas”.
Estados Unidos, Irán y Omán se preparan para anunciar un acuerdo de 60 días sobre la navegación por Ormuz el miércoles, informó Axios, citando a dos fuentes regionales y un funcionario estadounidense. Según la propuesta, los buques que ingresen utilizarían un carril del norte cercano a Irán, mientras que el tráfico de salida navegaría por aguas de Omán en coordinación con la República Islámica.
Durante la vigencia del acuerdo transitorio no se cobrarían peajes ni tarifas, según Axios. Irán y Omán también trabajarían para despejar de minas un carril central que permita el tránsito en ambos sentidos.
En una entrevista con Fox News grabada anteriormente ese mismo día, Trump también se mostró optimista sobre las conversaciones, al tiempo que reiteró su amenaza de que “si no llegan a un acuerdo, será una lástima”. Durante el fin de semana, el mandatario suspendió ataques que, según dijo, habrían sido los mayores desde la Segunda Guerra Mundial.
Las señales de que las negociaciones avanzan hacia una resolución, incluidas las declaraciones de Catar y de funcionarios de EE.UU. el martes, ayudaron a aliviar la presión sobre los precios del petróleo. El contrato de referencia mundial acumula una caída cercana al 9% desde el inicio de la semana.
Los futuros del Brent cotizaban el miércoles ligeramente por encima de US$80 por barril, con un alza del 1%, tras borrar pérdidas anteriores luego de que los militantes hutíes de Yemen amenazaran con intensificar los ataques contra la navegación en Medio Oriente.
El grupo respaldado por Irán afirmó que atacará a los petroleros sauditas que desvíen su ruta hacia el norte del mar Rojo, un corredor alternativo clave durante las interrupciones en el estrecho de Ormuz.
Trump habló sobre los esfuerzos para reducir la tensión entre EE.UU. e Irán con el emir de Catar, el jeque Tamim bin Hamad Al Thani, durante una llamada el martes, según el gobierno del Estado del Golfo. Un funcionario de la Casa Blanca confirmó la conversación, pero no ofreció más detalles.
Un acuerdo de corto plazo podría ayudar a normalizar el transporte marítimo comercial por el Estrecho, una vía fundamental para el suministro mundial de energía, y evitar la reanudación de los enfrentamientos en Medio Oriente. Sin embargo, incluso si se alcanza un acuerdo, no hay garantías de que conduzca a un fin permanente de la guerra.

El anterior alto al fuego entre EE.UU. e Irán duró menos de un mes antes de colapsar por desacuerdos sobre el control de Ormuz, lo que pone de manifiesto el riesgo de que se reanuden los ataques militares y las represalias iraníes si un nuevo acuerdo fracasa.
Como una posible concesión que podría formar parte de un acuerdo, Irán evalúa permitir que países europeos retiren minas del estrecho, según diplomáticos familiarizados con el asunto, que solicitaron el anonimato por tratarse de información sensible.
Esa posibilidad contradice la postura pública de Irán, aunque en reuniones privadas celebradas en las últimas semanas Teherán ha suavizado su posición. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.







