
El déficit comercial de Estados Unidos se redujo ligeramente en 2025, en un contexto marcado por la imposición de aranceles de doble dígito a la mayoría de países durante la administración de Donald Trump. Pese a ello, el saldo negativo se mantuvo entre los más altos registrados.
Según el Departamento de Comercio, la brecha total entre exportaciones e importaciones se ubicó en poco más de US$ 901,000 millones, por debajo de los US$ 904,000 millones de 2024. Las exportaciones crecieron 6% el año pasado, mientras que las importaciones aumentaron cerca de 5%.
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Sin embargo, el déficit en el comercio de bienes —clave en la política proteccionista— se amplió 2% hasta alcanzar un récord de US$ 1,24 billones. Este resultado estuvo impulsado por mayores compras de microprocesadores y otros productos tecnológicos, principalmente desde Taiwán, en medio del auge de la inteligencia artificial.
En contraste, el déficit comercial con China se redujo casi 32%, hasta US$ 202,000 millones, debido a la caída tanto de exportaciones como de importaciones. No obstante, las brechas con otros socios crecieron con fuerza, duplicándose con Taiwán hasta US$ 147,000 millones y aumentando 44% con Vietnam, hasta US$ 178,000 millones.

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El déficit con México también se amplió, pasando de US$ 172,000 millones en 2024 a casi US$ 197,000 millones en 2025, mientras que el saldo negativo con Canadá se redujo 26%, hasta 46.000 millones. En paralelo, Estados Unidos registró un mayor superávit en servicios, que alcanzó los US$ 339,000 millones.
Aunque los aranceles buscan proteger la industria local y recaudar ingresos, su impacto en la inflación ha sido menor al previsto. El déficit se elevó a inicios de año por el adelanto de importaciones antes de la entrada en vigor de los impuestos, y luego se moderó durante el resto de 2025.
Elaborado con información de AP








