
El ingreso promedio mensual proveniente del trabajo fue de S/ 2,271.3 en el 2025. Esta cifra, como cada año, esconde una realidad conocida: la brecha de ingresos. Mientras los hombres percibieron S/ 2,565, las mujeres registraron solo S/ 1,905.5, según la información del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).
La brecha de ingresos trasciende a la de salarios y se puede decir que es un indicador más fiel a la realidad en países como Perú, donde –entre otros– la informalidad es alta y existen barreras determinantes limitan el avance las mujeres.
“Detrás de esta realidad se encuentran dos factores: la calidad en el empleo y el no reconocimiento de la contribución de las mujeres a la economía”, mencionó Natalia Manso, profesora de Pacífico Business School.

Manso explicó que cuando hablamos de calidad del empleo, se muestra que las mujeres tienen mayor tasa de trabajo informal y/o aceptan trabajos de baja calidad o subempleos: “Por qué sucede esto, porque tienen que asumir, por ejemplo, una carga de trabajo doméstico mayor que la de los hombres. Entonces, para poder repartir su tiempo, es que aceptan trabajos con horarios más flexibles, un compromiso menos estable, con temporalidad. Eso les impide hacer una línea de carrera o apostar por emprendimientos que requieran constancia”.
Se suma el no reconocimiento de las actividades de las mujeres que aportan a la economía. “Aún 1 de cada 3 mujeres no tienen nigun tipo de ingresos. ¿Eso quiere decir que no trabajan? No, es que hay muchas mujeres que trabajan en la chacra, el negocio familiar, el emprendimiento de la pareja o familia; dedican horas, esfuerzo, pero no reciben reconocimiento económico”, comentó.
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Ciudades bajo revisión
La realidad es distinta en cada rincón del país. El INEI, por ejemplo, revisa la situación de 27 ciudades. De estas, la brecha más importante de ingresos está en Cerro de Pasco (Pasco), Juliaca (Puno), Cajamarca, Moquegua, Arequipa, Chachapoyas (Amazonas) y Huancayo (Junín). En todos los casos, la diferencia de ingresos entre hombres y mujeres es de más del 30%.
En Cerro de Pasco, que encabeza la lista, los ingresos provenientes del trabajo alcanzaron los S/ 1,873 en promedio. En detalle, los hombres percibieron S/ 2,307.2, mientras que las mujeres solo S/ 1,269.7, es decir, casi 45% menos.
En Juliaca (S/ 1,323.8), la diferencia es de casi 40%: hombres, S/ 1,609.5; mujeres, S/ 965.9. Este último dato es relevante porque significaría que las mujeres de esta ciudad de Puno tienen ingresos que incluso están por debajo de una remuneración mínima vital (S/ 1,130).
Y, en el “top 3” también está Cajamarca (S/ 2,067.3), donde los hombres tienen ingresos por S/ 2,446.2 al mes, mientras que las mujeres solo de S/ 1,601.2, es decir, 34.54% por debajo. En el caso de Lima Metropolitana y Callao, el ingreso promedio proveniente del trabajo fue S/ 2,486 en el 2025. Mientras los hombres alcanzaron los S/ 2,810.2, las mujeres registraron ingresos por S/ 2,091, una diferencia de 25.59%.
Natalia Manso plantea como una de las soluciones trasversales tener una red de cuidados adecuada.
“Sucesivos Congresos de la República han rechazado la aprobación de una ley de cuidados enfocada en que el Estado invierta más a la atención sobre todo de la primera infancia, con centros de cuidado, guardarías, cunas. La OCDE nos ha recomendado como país que invirtamos más en la red de cuidados de la infancia”, apuntó.










