
A los 17 años, Marina Bustamante comenzó a trabajar con cuero, con una máquina de coser que le prestó su padre, una pequeña cantidad de dinero para una mata de cuero y muchas ganas de hacer empresa. Hoy, 53 años después, la fundadora de Renzo Costa dirige una marca con 69 puntos de venta que apunta a sus primeras franquicias en la región.
“Mi padre me decía que una mujer no nació para hacer negocios”, recuerda Bustamante en Líderes sin guion, el programa que se transmite todos los martes a las 4:00 pm en el canal de YouTube de Diario Gestión.
En diálogo con Vanessa Ochoa, contó que empezó elaborando billeteras y artículos de cuero para mujeres. En aquella época, incluso ponerle un nombre masculino a una marca podía resultar “muy osado”. Pero ella tenía claro que quería construir una empresa y no simplemente vender productos.
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Del cuero a una marca
Una de las primeras oportunidades para crecer llegó durante la época del gobierno militar, cuando las restricciones a las importaciones redujeron la competencia extranjera. Bustamante aprovechó ese escenario para ampliar su producción. Una empresaria de Trujillo -contó- la ayudó a financiar la compra de cuatro máquinas.
Con el tiempo, el negocio creció y también cambió el mercado. Bustamante recuerda que cuando empezó los hombres utilizaban principalmente billeteras y monederos como objetos funcionales. Hoy, considera que estos accesorios también forman parte de la moda y la distinción.
El siguiente paso: franquicias
Renzo Costa cuenta actualmente con 69 puntos de venta y la expansión internacional ya forma parte de los planes de la compañía. Bustamante adelanta que están evaluando un modelo de franquicias dentro de la región. Actualmente tienen franquicia en Milán y Nápoles.
La estrategia, sin embargo, no sería abrir tiendas directamente en cada mercado. La empresaria considera necesario asociarse con compañías consolidadas que conozcan el mercado y tengan una posición incluso más fuerte que la marca peruana. “Si pensamos en internacionalizarnos, debemos trabajar con socios estratégicos”, sostiene.
Cabe indicar que Renzo Costa ya trabaja con empresas de España, Italia y Vietnam para la fabricación de algunos productos, una red que podría convertirse en parte de la estrategia de internacionalización.
Bustamante también reveló en el programa que hasta en dos oportunidades recibió propuestas para vender Renzo Costa: una de un grupo extranjero y otra de una empresa peruana. Ambas fueron tentadoras, pero decidió rechazarlas.
La empresaria mantiene la mayoría en el directorio y asegura que, mientras tenga vida, no quisiera vender la compañía. “Quiero seguir haciendo patria”, afirma.
De aquella primera máquina prestada por su padre y una pequeña cantidad de cuero, la operación se ha convertido en una gran marca. Hace poco, destinó una inversión de alrededor de S/9 millones en su centro de distribución.








