
El mercado inmobiliario de ultralujo de Miami se encamina a romper nuevos récords en 2026, superando las ventas de Nueva York y el Área de la Bahía de San Francisco, mientras las grandes fortunas continúan trasladándose hacia estados con menor carga tributaria.
Durante el primer semestre del año se concretaron 24 ventas de condominios y viviendas unifamiliares por más de US$ 30 millones en el condado de Miami-Dade, la mayoría pagadas al contado, según la firma especializada Analytics Miami. Esa cifra casi duplica las operaciones registradas en el mismo período del año pasado y coloca al mercado en camino de superar el récord de 33 ventas alcanzado en 2025 dentro de ese rango de precios.
La ciudad, que en 2019 solo registró dos ventas superiores a US$ 30 millones, se convirtió durante la pandemia en uno de los principales destinos para personas de alto patrimonio procedentes de Nueva York y otras ciudades del noreste de Estados Unidos. Aunque actualmente el área metropolitana de Miami es más cara que la de Nueva York, sigue atrayendo a grandes fortunas que buscan escapar de políticas tributarias más gravosas para los patrimonios elevados.
“La gente está reconociendo que los lugares donde antes residía están adoptando políticas que perjudican su patrimonio y sus empresas”, afirmó Ana Bozovic, fundadora de Analytics Miami.

Nueva York, tradicionalmente uno de los principales refugios inmobiliarios para las grandes fortunas del mundo, también siente ese cambio. A comienzos de este mes entró en vigor un impuesto sobre las segundas residencias (pied-à-terre tax), lo que llevó a algunos compradores de viviendas de lujo a suspender sus búsquedas, según corredores inmobiliarios. En lo que va de 2026, Miami ha registrado más ventas de viviendas por encima de US$ 30 millones que Nueva York, donde solo se concretaron 17 operaciones de ese tipo durante el primer semestre, de acuerdo con el informe del mercado de lujo de Olshan Realty.

Sin embargo, el auge de Miami ya no está impulsado principalmente por los multimillonarios de Nueva York, explicó Dina Goldentayer, agente de Douglas Elliman que participó en la venta de una mansión frente al mar en Golden Beach por US$ 32.5 millones, con seis dormitorios y diez baños.
Según Goldentayer, el verdadero impulso proviene ahora de residentes adinerados de California que buscan una alternativa ante la propuesta de crear un impuesto para multimillonarios en ese estado. La iniciativa contempla un gravamen extraordinario de 5% y será sometida a votación en noviembre.
Entre quienes forman parte de ese movimiento figuran los multimillonarios Larry Page, Sergey Brin y Mark Zuckerberg, quienes adquirieron propiedades en Miami con menos de dos meses de diferencia este año. En marzo, Brin compró una mansión frente al mar en la exclusiva Allison Island por US$ 51 millones. La propiedad, que pertenecía anteriormente al ejecutivo de LVMH Michael Burke, incluye un amplio complejo junto al agua con piscina y muelle, según registros públicos.

Los corredores inmobiliarios afirman que la fuerte demanda ya se refleja en guerras de ofertas y operaciones cerradas al precio solicitado. Con una oferta limitada de viviendas de lujo, consideran que el mercado continuará fortaleciéndose, aunque aún está por verse si estos compradores, que suelen poseer cinco o seis residencias, convertirán a Florida en su domicilio principal.
“Este nivel de riqueza proveniente del sector tecnológico pertenece a otra dimensión”, afirmó Goldentayer. “Ahora participan compradores realmente excepcionales”.








