
En 2016, después de varios años como bróker de reaseguros colocando operaciones en Londres, Ignacio Mariátegui decidió cambiar de rumbo. No tenía experiencia en bienes raíces, pero sí una tesis: las grandes familias empresarias del Perú habían construido parte de su patrimonio sobre inmuebles y rentas de largo plazo. Para entender el negocio, llegó a revisar unos 30 libros al año sobre real estate hasta que, en 2018, ingresó al negocio con Fibra Prime.
Hoy, Mariátegui es CEO y fundador de este fideicomiso de inversión en bienes raíces. En el programa Líderes sin guion de Diario Gestión, contó cómo levantó sus primeros US$120 millones en la Bolsa de Valores de Lima. Actualmente, administra activos por unos US$300 millones y cuenta con más de 1,800 inversionistas personas naturales y 30 personas jurídicas, estas últimas responsables del 85% del capital levantado por el Fibra.

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Nueva apuesta: activos logísticos
En diálogo con los alumnos de la Universidad de Lima, Fibra Prime identificó una oportunidad en el auge del comercio electrónico y decidió apostar por almacenes logísticos.
“En 2020, en pleno cambio de presidente y luego de muchos webinars y mucho estudio de mercado, sabíamos que teníamos que estar en activos logísticos. La venta online tuvo un auge y los activos logísticos tuvieron una demanda tremenda”, recuerda.
Con esa estrategia, captaron US$20 millones en la BVL, complementados con deuda privada, para adquirir dos activos logísticos. Y están por culminar la compra de otros US$145 millones en activos logísticos de clase A. Con ese portafolio, Mariátegui considera que la empresa ya está en condiciones de evaluar proyectos greenfield, aunque mantiene una preferencia por activos con ciclos de construcción cortos. Un almacén logístico puede estar listo en unos 10 meses, mientras que un edificio de oficinas puede tomar entre dos y cinco años, explica.
La cautela también es producto de los errores. De las cerca de 50 oportunidades que pueden revisar, el comité de inversiones termina evaluando unas ocho y, finalmente, puede quedarse con una. “En el sector inmobiliario equivocarse cuesta un montón de plata”, afirma.
“El truco es equivocarte y que no te cueste plata. O equivocarte y corregir rápido”, sostiene. La entrevista completa aquí.









