
En Perú, cada hora se solicitan al menos 64 mil servicios de movilidad o reparto a través de plataformas digitales. La demanda por estos aplicativos ha crecido sostenidamente desde la pandemia, impulsada por las restricciones de movilidad y la posterior reactivación económica.
Un estudio del Instituto Peruano de Economía (IPE) incluye los resultados de una encuesta a más de 9,000 usuarios y prestadores de servicios de las principales plataformas del país para conocer más de la evolución del sector.
Crecimiento de la demanda
Así, hay 5.8 millones de usuarios únicos entre ambas plataformas y equivalen al 37% de la población urbana entre 15 y 64 años a nivel nacional.
La demanda continuó concentrada en Lima y Callao, que generó tres de cada cuatro servicios. Sin embargo, la cobertura de los servicios hacia otras ciudades, principalmente en Trujillo (La Libertad), Arequipa y Chiclayo (Lambayeque), se acrecentó desde 2022.

La rápida adopción de las plataformas digitales en el país se debe a su clara ventaja frente a las alternativas tradicionales. En el caso de la movilidad, el 61% de usuarios valoran su seguridad, seguido de la comodidad (53%) y la facilidad de pedir un viaje sin salir de casa (41%).
Para los servicios de reparto, los principales motivos para solicitarlos son la comodidad (86%), el ahorro de tiempo (53%) y el evitar aglomeraciones en restaurantes (38%).
Sobre este grupo, aunque la comida se mantiene como el pedido más requerido, los servicios de paquetería o courier crecieron dos veces más rápido que los pedidos de alimentos entre el 2022 y 2025.
Impacto en el trabajo independiente
El crecimiento de la demanda ha sido acompañado por una rápida expansión en el número de prestadores de servicio. En el 2025, 327 mil conductores y 184 mil repartidores utilizaron activamente las plataformas digitales. En conjunto, representaron cerca del 7% de los trabajadores independientes del país.
El avance fue especialmente marcado en el reparto: la cantidad de repartidores se multiplicó por más de 14 en el periodo analizado, mientras que el número de conductores creció por más de 6.
Así, las plataformas se han convertido en una importante fuente de trabajo y de ingresos relativamente altos. En el 2025, la mediana del ingreso neto por hora trabajada alcanzó S/ 9.0 entre los conductores y S/ 8.2 entre los repartidores, 66% y 51%, respectivamente, por encima del salario mínimo por hora en el país (S/ 5.4). Seis de cada diez prestadores encuestados indicaron que estaban contentos con su nivel de ingresos.

Así, ello se ha convertido en la principal razón para ofrecer servicios a través de las plataformas: el 36% de prestadores indicó que empezó a utilizarlas para generar mayores ingresos, el doble que en el 2020 (18%).
Además, en los últimos cinco años, se redujo el porcentaje que inició su actividad solo por necesidad económica, de 26% a 17%.
Las plataformas también han contribuido a combatir la falta de empleo. El IPE estima que 166 mil conductores y repartidores no contaban con otra fuente de ingreso aparte de los aplicativos en el 2025. Tomando en cuenta que en ese año hubo cerca de 900 mil desempleados, el sector habría contribuido a reducir el desempleo nacional en más de 15%.
Impacto en la economía
El uso de las plataformas también representa un aporte relevante a la economía. En el 2025, las plataformas intermediaron servicios de movilidad y reparto por S/ 9.6 mil millones, equivalente al 0.8% del Producto Bruto Interno (PBI), y más de tres veces el valor del 2020.
Como referencia, las ventas de plataformas de reparto equivalen al 10.4% de las ventas reportadas por las empresas formales de todo el sector restaurantes en el 2025. Por su parte, las ventas de las plataformas de movilidad representan el 5.2% de las registradas por el sector transporte.

Además, esta actividad tiene efectos multiplicadores en el resto de la economía. Los prestadores destinan parte de sus ingresos al consumo de sus hogares, mientras que los comercios aliados compran más insumos y contratan más trabajadores para atender la mayor demanda. Considerando ello, el impacto económico total de las plataformas se eleva a S/ 10.7 mil millones, cerca de 0.9% del PBI.
Retos regulatorios
Por Gonzalo Manrique, economista sénior del IPE
En las últimas semanas, desde el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE) se propuso regular el servicio de los conductores y repartidores. El objetivo sería establecer una relación de dependencia laboral con las plataformas.
No obstante, esta medida no considera que, según el estudio del IPE, la mayoría de los prestadores se percibe a sí mismo como independiente. En particular, los aspectos más valorados son la flexibilidad de horarios y la autonomía: muchos de ellos trabajan con más de un aplicativo o los usan solo de manera ocasional o estacional.
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Así, esta medida tendría efectos contraproducentes sobre las mismas personas que busca proteger. Además, al desconocer el rol como intermediario de las plataformas, pone en riesgo la viabilidad de la industria y los beneficios que esta genera. Hay cerca de 6 millones de usuarios, 500 mil prestadores y 13 mil comercios en riesgo si se pretende regular un sector sin conocerlo a fondo.

Desde hace más de treinta años, el IPE es un actor clave en la discusión de propuestas para fortalecer las políticas públicas y el entorno económico, contribuyendo al desarrollo del país. El Instituto Peruano de Economía (IPE) es un centro de investigación sin fines de lucro orientado a la acción que promueve el desarrollo del Perú.






