
Los ahorros en costo de combustibles que genera el uso de gas natural parecen estar incentivando cada vez más el uso de ese producto en vehículos que dan servicio de transporte de carga y pasajeros en reemplazo del diésel en el Perú.
Por ejemplo, si solo se analiza cifras de gas natural vehicular (GNV), la data de Infogas revela que en diciembre del 2025, se registraban 2,708 camiones usando ese insumo, frente a los 2,114 reportados en enero de ese año, un incremento del 28.09%.
A su vez, en ese mismo periodo, el número de unidades de transporte público de pasajeros que consumen GNV pasó de 6,517 en enero del 2025, a 7,307 en diciembre del mismo año, un aumento del 12.12%.
Según expertos, para un camión que sale de Lima al interior del país, el ahorro que se puede obtener por usar GNV dependiendo del recorrido o el peso, puede oscilar entre un 30% a un 44% en comparación con el consumo de diésel, que es actualmente el derivado más usado para el transporte de mercancías y de pasajeros.
A esta opción también se suma el uso de gas natural licuado (GNL). Aunque no hay estadísticas tan contundentes, como en el caso del GNV, los transportistas también lo están priorizando, según sus propias declaraciones.
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Transportistas se arriesgan para usar más GNL
Javier Marchese, presidente de la Unión Nacional de Transportistas de Carga en Camiones (UNT-Perú), refirió a Gestión que, en efecto, la demanda por el uso de gas natural por parte de los transportistas es cada vez mayor.
Una de las opciones para recorridos fuera de la capital es el uso de GNL, que permite mayor autonomía que el propio GNV.
Un vehículo a GNV, por ejemplo, en nuestro país puede recorrer sin tener que volver a repostar hasta aproximadamente 160 kilómetros, pero uno a GNL -que es un gas comprimido a bajas temperaturas- puede alcanzar entre 1,200 a 1,500 kilómetros de autonomía.
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Pese a ello, Marchese refirió que un problema a resolver justamente es la falta de suficientes estaciones de servicio de GNL que los provean fuera de la capital, y señaló que, por ejemplo, hacia el norte, entre Lima y Trujillo, solo existen tres grifos que los pueden surtir.
Explicó que algunos transportistas que hacen recorridos entre Lima-Callao y el interior, están acondicionando tanques dobles de GNL en sus camiones, que pueden almacenar hasta 500 galones, en busca de lograr mayor autonomía en sus rutas, pero que, reconoció, es una práctica que los expone a peligros inminentes en caso de accidente.
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Camisea extiende corredor GNL al sur
En general, Marchese insistió en que es la falta de suficientes grifos lo que está desalentando a los transportistas a adquirir nuevas flotas o renovarlas con motores a gas natural, y que no se observa mayor apoyo desde el Estado para cambiar la matriz energética hacia ese recurso.
Sobre el tema, la Asociación Automotriz del Perú (AAP) refiere que existen 341 estaciones de servicio de gas natural distribuidas en nueve regiones, pero que, el 86% (295 grifos) se concentran en Lima, seguido de Ica (19), Callao (15), mientras en La Libertad, Lambayeque, Cusco y Ancash existen solo dos por cada región, además de tres en Piura y apenas uno en Junín.
Al respecto, Pluspetrol, refirió a Gestión que esa empresa ha implementado lo que denomina “Corredor Camisea GNL”, a iniciativa del Consorcio Camisea, y que está conformada por cinco estaciones ubicadas entre Lima, Ica y Arequipa, en su objetivo de apoyar la masificación del gas natural.
Refirió que ese corredor permite que unidades de transporte de carga y pasajeros cuenten con una autonomía superior a 1,500 kilómetros en la zona sur del país, y que en este objetivo, el consorcio ha invertido, a la fecha, más de S/ 150 millones en seis programas en los que participan EVA Energy, Cálidda y Contugas, como empresas aliadas.
Señaló que, a través de programas como el Bono Camisea GNV o los financiamientos entregados a través del Corredor Camisea GNL, algunas empresas ya están modernizando sus flotas, y que son más de 1,400 los vehículos de transporte pesado adquiridos a través de ese bono, Financiamiento GNV y el Corredor Camisea GNL.
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¿Qué falta para promover más grifos al interior?
Para Erick García Portugal, exdirector general de hidrocarburos del Ministerio de Energía y Minas (Minem), lo positivo del lado de la demanda es que los transportistas se están empezando a convencer de los ahorros que puede generar el gas natural y están haciendo esfuerzos por migrar al GNL en reemplazo del diésel.
Por el lado de la oferta, refirió que el problema es la demora en la autorización para la construcción de estaciones de servicio, que podría tomar, en algunos casos, entre 1.5 hasta 2 años, lo que afecta el financiamiento para ese tipo de obras y es un desincentivo para invertir en ese rubro.
En tal sentido, consideró que lo que falta, es que el Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin) -que es uno de los entes públicos encargados de autorizar la construcción de estaciones de servicio- aplique un esquema más ágil para aprobar los trámites para grifos de GNL.
“Lo que se necesita es que se refuerce a Osinergmin para que tenga más personal propio de supervisión. Eso le va a permitir atender con más celeridad [los trámites de autorización]”, apuntó.
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La posición del supervisor
Consultado sobre el tema por Gestión, el Osinergmin respondió que para que un grifo de gas natural pueda iniciar operaciones, debe cumplir con todas las exigencias técnicas y de seguridad del sector hidrocarburos fiscalizadas por dicho organismo, a fin de proteger a los usuarios, trabajadores y la población.
Además, refirió que no es la única entidad que interviene para que un grifo pueda funcionar, sino otros entes públicos participan y que cada uno de ellos fija sus respectivos plazos. Aun así, descartó que tome entre 1.5 a 2 años su labor de fiscalización para que un grifo opere.

Añadió que los plazos varían de acuerdo al grado de cumplimiento técnico y documental de cada proyecto, y el plazo de subsanación de observaciones de los solicitantes.
“Osinergmin no retrasa inversiones, pero tampoco flexibiliza estándares técnicos. Su labor de fiscalización está orientada exclusivamente a prevenir riesgos, evitar accidentes y asegurar que la expansión del gas natural se realice de manera segura y sostenible en beneficio del país”, puntualizó.
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Comunicador social. Estudió en la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, e Inglés en la PUCP. Diplomado en Economía y Finanzas en la Universidad de Esan. Labora actualmente como analista económico especializado en industrias extractivas, energía y transportes en el diario Gestión.







