
En medio de las críticas por el nuevo “salvavidas” que permitirá a Petroperú acceder a un crédito de hasta US$ 2 mil millones, el Poder Ejecutivo y la Agencia de Promoción de la Inversión Privada (ProInversión) defienden la decisión emitida en el Decreto de Urgencia 003-2026.
Según Luis del Carpio, presidente ejecutivo de ProInversión, la falta de acción inmediata provocaría un incumplimiento de las obligaciones financieras de Petroperú, dejando una crisis para la próxima gestión.
“Si no hacemos nada se produce algo que se llama cross fault. Se comienzan a vencer los pagos con los proveedores, la empresa comienza agonizar y estos acreedores a los cuales le debemos más de US$ 5,500 millones simplemente dan por vencidos esos plazos y el siguiente gobierno va a tener que pagarlo. Le estaríamos dejando una bomba de tiempo al siguiente gobierno”, dijo en conversación con RPP.
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En ese sentido, Del Carpio afirmó que lo peor que se podría hacer es no tener un plan y llevar a la quiebra a la petrolera.
Sin embargo, descartó la posibilidad de que el crédito termine destinándose al pago de deudas históricas de Petroperú pues para garantizar la transparencia, este monto será administrado por ProInversión a través de un fideicomiso que funcionará como una “caja fuerte”.
“No se le está prestando a Petroperú, se le está prestando a esta sociedad de propósito especial que creamos nosotros con fideicomiso. Hay por lo menos cinco entidades financieras de nivel internacional con la cual venimos conversando que están dispuestas a financiar esta operación”, indicó.

El representante de ProInversión indicó que los US$ 2 mil millones de credito que se solicitarán se usarán solo para la compra de crudo y otros costos operativos, aunque no precisó si entre estos se encontraría gasto corriente asociado al pago de trabajadores.
Del Carpio solo indicó que el préstamo se usará para la operatividad de las plantas de Talara, la refinería de Conchán, que está parcialmente operativa, y la de Iquitos, que actualmente está paralizada.
“Petroperú si es que no tiene crudo para procesar en las refinerías no funciona y no puede prestar el servicio. Normalmente ha sobrevivido con líneas de crédito de US$ 2,500 millones que en los últimos años, por la pérdida del grado de inversión y por las distintas crisis, ha ido perdiendo. El día de hoy para funcionar tiene que pagar por adelantado la compra de crudo y eso limita sus operaciones”, indicó.
Por su lado, el premier Luis Enrique Arroyo resaltó la necesidad de mantener la operatividad para evitar afectaciones en las regiones, donde se encarga de entre el 80% y 85% del abastecimiento.
“En nuestras selvas, Loreto, Ucayali, Madre de Dios, lo necesitan porque ahí está el gran flujo donde abarcamos la producción, nuestro combustible va ahí hasta un 85%”, comentó.
Asimismo, sostuvo que se busca salir de la crisis generando un “círculo virtuoso” donde la producción y venta generen flujos que permitan a la empresa autofinanciarse y cumplir con sus obligaciones antes del séptimo año, plazo fijado para la devolución del financiamiento.







