
Un bombardeo en Caracas, Venezuela, por parte de Estados Unidos y la captura de Nicolás Maduro marcó el inicio del 2026. Aunque aún hay muchas dudas sobre el futuro del país latinoamericano ahora que Donald Trump anunció que EE.UU. “administrará” temporalmente, queda más que claro que el petróleo es un tema que no saldrá del centro de la discusión.
Sin embargo, “prender los motores” petroleros de Venezuela en el corto plazo parece una tarea compleja, por lo que un cambio en el mercado mundial, y con ello, en los precios, difícilmente se materializaría ahora. En este contexto, Gestión conversó con expertos para determinar qué se vislumbra para el “oro negro”.
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Situación del petróleo a poco de la caída de Maduro
Katherine Salazar, analista senior de Scotiabank y Gonzalo Tamayo, exministro del Ministerio de Energía y Minas (Minem) y socio de Macroconsult, no niegan movimiento en los precios, pero consideran que no son significativos.
Además, recordaron que actualmente el mercado petrolero enfrenta una sobreoferta, lo que ha presionado a la baja el precio, pero el factor Venezuela no cambiará radicalmente el panorama.
Actualmente, en Venezuela está PDVSA, la empresa petrolera estatal del país latinoamericano.

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Un país clave con reservas
Según las cifras del OPEC Annual Statistical Bulletin 2025, Venezuela lidera la lista de países miembros con más reservas probadas de crudo: 303,221 millones de barriles. Pero reservas no significa producción efectiva aún. Para “activar” se requeriría que se concrete la inversión prometida por Trump, pero, para los analistas esto tomará un tiempo.
“Si hablamos de cómo va a reaccionar el precio del petróleo ante una posible oferta de Venezuela, vemos que sería limitada. Si bien Venezuela tiene la mayor reserva del mundo, actualmente representa solo el 1% de la oferta global, que -incluso- podría ser compensada fácilmente con la producción de otros países”, comentó Salazar.
Tamayo coincidió: “La demanda mundial de petróleo está en alrededor 110 millones de barriles día, y Venezuela produce 500 mil. [...] Lo que hay son reservas, pero para ponerlas en producción necesitas inversión fresca que recupere el estado de muchas instalaciones que han estado descuidadas por la falta de dinero”.
Hay que recordar que las sanciones impuestas por Trump durante su primer mandato hicieron caer la producción hasta un mínimo histórico de 350,000 barriles diarios en 2020.
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Salazar agregó que la producción de Venezuela es una fracción mínima de lo que producía en la época de los 70. “Estaba entre los 3 y 4 millones de barriles diarios, y eso más o menos representaba alrededor de 7% de la oferta global. Ahora no tiene el peso suficiente para mover los precios hoy en día” aseguró.
“Que Trump haya mostrado disposición de atraer inversión es una cosa, pero tomaría tiempo porque la infraestructura venezolana está deteriorada y tiene años de falta de inyección de recursos y mala gestión”, recalcó.
El representante de Macroconsult refirió justamente que para que una reserva de petróleo entre en operación, requiere un conjunto de pasos: negociar con el Gobierno que es el que da las autorizaciones y permisos.
Una vez definidas esas autorizaciones, recién entrará el dinero para reponer infraestructura, reactivar pozos: “La escases de plata ha hecho que la infraestructura para producir se deteriore y tampoco se ha explorado”.

Editora de Economía y coordinadora de ESG del diario Gestión. Licenciada en Ciencias de la Comunicación. Con casi 10 años de experiencia profesional en el rubro.








