
Entre ellos, remarcó, está “alinear la empresa con la política energética nacional, asegurando que Petroperú cumpla su rol estratégico sin comprometer la estabilidad fiscal del país”.
Asimismo, indicó que en su visión, Petroperú debe dejar de verse “y ser un problema para convertirse en un activo estratégico del país, que aporte estabilidad, competitividad y desarrollo”.
LEA TAMBIÉN: Petroperú: petrolera empieza el año con utilidades, pero capital de trabajo sigue “hundido”
En esa línea, Lizarzaburu planteó otras metas. Una de ellas consiste en recuperar la confianza de los mercados, acreedores, proveedores y del propio Estado.
Para ello anunció que fomentará la transparencia y disciplina financiera, a partir de un fideicomiso con Cofide y la realización de presentaciones mensuales de estados financieros. La falta de acceso a la información fue, precisamente, una crítica que hizo recientemente el Consejo Fiscal a la petrolera.
Sobre este pedido en puntual, la entrevista dada a Andina no lo abordó. Sin embargo, Lizarzaburu sí enfatizó que evaluará realizar alianzas estratégicas.
“Estas acciones no son aisladas, forman parte de un programa de turnaround estructurado, con metas medibles y seguimiento permanente por todos”, refirió el nuevo titular de Petroperú.







