
Las economías ilegales cada vez abarcan más espacio en el Perú. El año pasado, por ejemplo, Gestión informó que la mitad del dinero ilícito que reporta la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) viene de la minería ilegal. Pero, esto no es lo único de qué preocuparse. No se puede perder de vista al narcotráfico, en particular la comercialización de cocaína.
El valor monetario de la cocaína no se configura en su venta final, ocurre antes: en cada transacción de una cadena de diez eslabones, según identificó el Instituto de Criminología en su estudio “Estimación de los flujos de dinero en la economía de la cocaína en Perú”.
Puntualmente, el ingreso generado en la etapa de exportación ronda los US$ 1,889 millones, pero cuando se incorpora todo el circuito de pagos previos, el monto total puede sobrepasar los US$ 5,414 millones.
Sin embargo, “lo potente de la discusión es entender que estamos acostumbrados a medir las cosas, pero dejamos pasar por alto que el recorrido tiene un movimiento económico [como este]”, destacó Nicolas Zevallos, director de Asuntos Públicos de la entidad, en exclusiva para Gestión.
LEA TAMBIÉN: Estados Unidos declaró al fentanilo como “un arma de destrucción masiva”
Contraste de números
La cifra es ligeramente mayor que los cálculos anteriores y, de acuerdo con la investigación, el narcotráfico equivale al 0.71% del Producto Bruto Interno (PBI); es decir, S/ 999,447 millones o US$ 265,810 millones al 2024.
“El valor de la economía ilícita de la cocaína representa 139 veces el presupuesto anual de la Dirandro PNP (presupuesto institucional modificado: S/ 50.8 millones para 2024) y 15 veces el de Devida (presupuesto institucional modificado: S/ 453.3 millones para 2024)”, se puede leer.
Al respecto, Zevallos afirmó que los números invitan a mirar más allá del foco mediático y evaluar con mayor precisión el tamaño del desafío: “Estos contrastes son potentes para preguntarnos con qué estamos compitiendo. [...] La gente sigue mirando el oro y la minería ilegal, lo que no deja de ser relevante, pero no es que la cocaína haya desaparecido, sigue siendo muy rentable y movilizando muchísimo dinero”.
Sin embargo, la pregunta no es solo cuánto mueve el narcotráfico, sino dónde termina el capital.
“Toda esa plata se va quedando en las regiones, se va quedando con el proveedor de insumos químicos, con el cocalero, con el productor de hoja de coca, con el que vende combustible. Entonces lo ‘rico’ de una economía ilegal, por decirlo de alguna forma, es toda la cantidad de dinero que se produce en el desarrollo de la cadena”, agregó el especialista.
En suma, “es un bloque de dinero que no solamente se va a una cuenta offshore, sino que ingresa con mucha agilidad al sistema económico”.

LEA TAMBIÉN: Destruir narcolanchas no detendrá a los verdaderos asesinos en Latinoamérica
El “paso a paso” de la cocaína
El estudio no se limitar a redondear cuánto vale la cocaína que nace en Perú: el análisis se concentra en seguir el recorrido del dinero a través de 10 tramos. La propuesta es relevante porque permite reconocer la forma en que se canalizan esos recursos y los puntos donde el dinero ilegal puede cruzar hacia el sistema financiero formal.

Zevallos hizo un repaso del circuito y señaló cuál es el trecho que se lleva la mayor parte de la ventaja: “Al final, la exportación (pasos 8, 9 y 10) es la que genera mayor rentabilidad, porque es la que tiene todo el valor agregado. Un kilo de cocaína puede costar en chacra desde US$ 800 a US$ 1,000; en puerto cuesta, aproximadamente, US$ 2,500. Entonces, ahí ese exportador está ganando más que en todo el recorrido”.
En esa línea, también explicó qué sectores legales terminan abasteciendo, ya sea directa o indirectamente, a la economía ilegal del narcotráfico en el Perú.
“Combustible y cemento son usualmente desviados hacia la fabricación de pasta básica y de clorhidrato. Tienes también acetona, permanganato. Tienes muchos insumos químicos que son utilizados en minería y en otras manufactureras. Esos son rubros altamente relevantes”.
Añadió: “Otro rubro que es interesante es el transporte interprovincial e informal. [...] Más allá de que un gremio en particular se vea beneficiado, el gran problema es que hay muchas actividades ilegales e informales que nutren la cadena de suministro de la cocaína. Por ejemplo, hacen más caros y menos accesible algunos productos agroquímicos, como la urea y los pesticidas”.
LEA TAMBIÉN: Despido por embriaguez o drogas: cuándo procede según la ley laboral peruana
Lavado de activos
Después de todo el trayecto económico, el dinero no desaparece tras la comercialización internacional, parte de ese flujo regresa y se reinvierte mediante mecanismos de lavado de activos.
“Ahí se habla mucho de la industria hotelera, de la industria del ocio, de los restaurantes, de las inmobiliarias y de la construcción. Son actividades que suelen ser las más permeables para estos temas. [...] Hay muchas comunidades donde el gran motor económico es el narcotráfico”, acotó el vocero del Instituto de Criminología.
Incluso compartió un caso: “Tras una erradicación en Caballococha (Loreto), lo primero que cerraron fueron los hoteles y restaurantes, porque ya no había plata. Si no hay consumo, no hay liquidez. Pasa también con la minería. En Madre de Dios, cuando se terminan los jornales, la gente bebe, compra y va a discotecas. Ocurre ello porque realmente la economía de la zona está enganchada a un mercado ilegal con mucha intensidad”.
A dicho panorama se suma la dificultad que registra la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) para converger con sus reportes las estimaciones del dinero del narcotráfico.
“La UIF no detecta ni la décima parte del narcotráfico que se produce. No porque sea mala, sino porque no se requiere usar plata a través del sistema financiero. Mucho de ese dinero se puede usar directamente. Por ejemplo, si yo mañana vendo cocaína en un barrio y me pagan en efectivo, podría comprarme un terreno y nadie va a preguntarme a dónde se va el dinero”, concluyó.


Redactora de Economía en diario Gestión. Periodista piurana con seis años de experiencia profesional en el rubro.








