
“¿Por qué dejaste tu último trabajo?, ¿Cuáles son tus debilidades? ¿Qué esperas de esta empresa? ¿Cuánto quieres ganar?” son las preguntas que, para el talento, suelen ser incómodas de responder durante una entrevista de trabajo. Sin embargo, para los expertos en Recursos Humanos —e incluso los eventuales jefes— permiten conocer aptitudes y niveles de preparación del aspirante. Sepa cómo afrontarlas para que el proceso de selección sea exitoso.
Errores más frecuentes de los postulantes
Ante la interrogante sobre las expectativas salariales, Patricia Carranza, gerente de Selección de Adecco Perú, menciona que si un candidato da una cifra exacta, y esta se ubica por encima del presupuesto de la empresa, el selector tendrá pocas probabilidades de negociación. También genera dudas sobre su permanencia en el puesto, pues el reclutador podría asumir que aceptará solo momentáneamente, y migrará ante una oferta mayor.
Mientras que en las vinculadas a la última experiencia laboral y debilidades, Carranza advierte que si uno responde que no tiene defectos, denota falta de autoconocimiento y capacidad de reflexión. Incluso si se responsabiliza a terceras personas o se enfoca en aspectos personales irrelevantes para la actividad laboral, se puede echar por la borda una convocatoria.
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En tanto, sobre las oportunidades de mejora del candidato o lo que se espera de la empresa, contestar enfocándonos solo en los beneficios personales o comparar con la empresa anterior tampoco es recomendable.

¿Cómo deben responderse las preguntas sensibles de una entrevista laboral?
Alejandro Bellatin, Business Development Director de Trust Consulting, señala que estas preguntas suelen percibirse por los postulantes como trampas, y sienten que cualquier respuesta puede ser malinterpretada o afectar su candidatura. A ello se suma la presión por dar “la respuesta correcta” en lugar de una auténtica y estratégica.
Por ello, considera que lo ideal es responder con transparencia, pero con enfoque profesional. Entre los tips más relevantes:
- Mantener un tono constructivo.
- Evitar críticas hacia empleadores anteriores.
- Conectar las respuestas con aprendizaje, desarrollo o motivaciones de crecimiento.
- Explicar cómo la trayectoria y las decisiones profesionales reflejan las expectativas y las intenciones futuras. “Demostrar conciencia y evolución profesional”.
“El reclutador busca evaluar principalmente el nivel de autoconocimiento y la capacidad de mejora continua del candidato. Una buena respuesta no consiste en negar debilidades, sino en mencionar un área real de desarrollo y explicar qué acciones concretas se están tomando para mejorar”, apunta Bellatin.
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Carranza complementa que se debe responder con honestidad y asertividad, evitando la improvisación y, más bien, priorizando la manera de conectar el valor del talento con la experiencia, haciéndola compatible con los objetivos profesionales y la forma en la que podemos adaptarnos a la empresa.

En esa línea, Johanna Caro, gerenta de Gestión Humana de Gallagher Perú, precisa que las preguntas complejas de responder se siguen utilizando en Recursos Humanos porque permiten evidenciar o validar si los candidatos tienen los medios, habilidades y experiencias necesarios para afrontar los retos de la organización.
“Ayudan a profundizar más allá del discurso preparado del candidato. La idea es que no solo respondan lo que creen que el entrevistador quiere escuchar, sino que muestren cómo piensan, actúan y enfrentan situaciones reales”, acota.

Periodista con más de 5 años de experiencia en la cobertura de coyuntura económica e informes especiales en prensa escrita y digital.








