
Pese a la lejanía del epicentro del conflicto bélico en Medio Oriente, que enfrenta a Estados Unidos e Israel contra Irán, el Perú percibirá impactos directos en su mercado de combustibles.
Ayer domingo, luego de los ataques de EE.UU. e Israel y las respuestas iraníes, en el mercado extrabursátil, el crudo Brent subió un 10% hasta rondar los US$ 80 por barril. Los analistas internacionales estiman que podría acercarse a los US$ 100, según escalen los ataques.
Este escenario adverso para el crudo se explica porque Irán juega un rol clave en su mercado mundial, tanto en producción como en el tablero logístico. Según recoge EFE, concentra cerca del 10% de las reservas mundiales, siendo el tercero mayor del mundo según la OPEP; y produce alrededor de 3.3 millones de barriles diarios. De esta cifra, entre el 80% y 90% se destinan a exportaciones, siendo su principal embarque China.
Pero con vista a un panorama de mayores complicaciones el foco apunta al estrecho de Ormuz: Irán tiene control sobre esta vía marítima trascendental para el transporte del crudo. De hecho, es la ruta principal para otros países ricos en este hidrocarburo, como Arabia Saudita y Kuwait.
Se calcula que alrededor de 20 millones de barriles de petróleo, equivalente a una quinta parte de la producción mundial diaria, aproximadamente, pasan por el estrecho diariamente, según la Administración de Información de Energía de Estados Unidos.
Con el ataque del fin de semana, de acuerdo con fuentes comerciales de Reuters, la mayoría de los armadores de petroleros, las grandes petroleras y las casas comerciales han suspendido los envíos de crudo, combustible y gas natural licuado a través del estrecho de Ormuz, a partir de que Teherán (Irán) advirtió que no transiten por la vía fluvial.
En paralelo, Donald Trump indicó, en Truth Social, que los “bombardeos intensos y precisos continuarán, sin interrupción durante la semana o el tiempo que sea necesario para lograr nuestro objetivo de paz en todo Medio Oriente y, de hecho, en el mundo”.
Como respuesta, el domingo, el grupo de productores de petróleo OPEP+ acordó elevar la producción en 206.000 barriles por día (bpd) a partir de abril. Esto representa menos del 0.2% de la demanda mundial.
¿Cómo impactará en el Perú?
Para Felipe Cantuarias, presidente de la Sociedad Peruana de Hidrocarburos (SPH), el Perú recibirá un impacto directo porque es un “importador neto de combustibles líquidos”. A su análisis, la afectación se observará en dos aspectos, principalmente.
El primero es un incremento del precio del diésel y la gasolina, del cual el Perú importa alrededor del 75%. Si bien los mercados abastecedores son Estados Unidos y Ecuador, los precios están sujetos a los índices internacionales que se verán presionados con este conflicto bélico.
En segundo lugar aparece un aumento del precio del Gas Licuado del Petróleo (GLP), mercado en el que el Perú importa más del 30% y que es usado mayormente en el sector de transportes.
“El Perú podría sentirse doblemente afectado. De hecho, ya este incremento del 10% en el precio del crudo tiene un impacto en el Perú porque los precios de las gasolinas van a tender a subir para adecuarse al precio internacional, a los commodities”, refirió.

Aunque el Fondo de Estabilización de los Precios de los Combustibles (FEPC) permitiría amortiguar el impacto del precio final en consumidores, Cantuarias anotó que se tendrá un impacto fiscal muy fuerte.
“Recordemos que ya con precios que se han ido moviendo entre los US$ 55 y US$ 75, el fondo ha estado principalmente compensando subidas del diésel, que es en el caso peruano el tema más impactante y que se utiliza en las industrias y también en el transporte público”, refirió.
“Si el precio sube por encima de los US$ 100 dólares, ya lo hemos tenido antes, el impacto será durísimo en la economía peruana por el costo en la caja fiscal”, complementó.
A decir de Pedro Gamio, exdirector de Petroperú, un bloqueo físico (como el hundimiento de un buque) podría disparar los precios a niveles históricos de hasta US$ 140, según estimaciones de Oxford Economics.
“Perú no será ajeno a este problema de Irán y nuestro plan de contingencia está debilitado por la situación de Petroperú”, anotó.
La gravedad de la situación dependerá del tiempo que duren estas tensiones y las previsiones no son positivas. Ramiro Escobar, profesor de la PUCP y analista internacional, indicó que estaba sobre la mesa un ataque de EE.UU., pero no la magnitud en la que se ejecutó. Esto es lo que pone una alta incertidumbre sobre el escenario.
“Lo sorprendente es la magnitud del ataque y que el propósito sea abiertamente derrocar al gobierno iraní. Esto es mucho más grave que el año pasado [la guerra de 12 días en junio del 2025 alrededor del programa nuclear de Irán]”, mencionó.
Para Escobar, aunque es difícil proyectar la duración de esta tensión, se podría hablar con seguridad de una mayor duración que la guerra del año pasado.
“Cuando Rusia invadió Ucrania, se pensó en un mes y ya entramos al quinto año. No es fácil saberlo [la duración]. Al régimen iraní se le nota una capacidad de respuesta y, aunque EE.UU. es la principal potencia en armas, Irán no está desarmado. La inestabilidad puede durar varios años”, comentó.
Pendiente estructural
Para Cantuarias, el Perú no debería pasar por esta situación si hubiera atendido las necesidades básicas del sector, como migrar la matriz de transporte que es, actualmente, de diésel y gasolinas hacia el gas natural, que producimos al 100%, tiene el precio regulado y es hasta un 80% más barato.

“Además, el gas natural no está sujeto al vaivén de los precios internacionales. Pero si seguimos postergando la decisión de emigrar nuestra matriz de transporte público de diésel y gasolinas a Gas Natural Vehicular (GNV), continuaremos con estos impactos”, anotó.
De acuerdo con información de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI), concretar este traspaso de matriz generaría que el precio de los fletes del transporte público baje en un 30% y, en el caso de los pasajes interprovinciales, el escenario sería similar, recordó el vocero.

Bachiller en Comunicación y Periodismo en la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), especializado en economía, negocios, mercado laboral, políticas públicas, tributario, procesos concursales.








