
Las tarjetas de alimentación vienen consolidándose como un apoyo para la economía familiar de los trabajadores peruanos. Según un análisis de ONURA, plataforma tecnológica especializada en soluciones de beneficios corporativos, la mayoría de colaboradores utiliza este beneficio para cubrir necesidades esenciales del hogar. ¿Cómo distribuyen el resto de estos beneficios?
De acuerdo con la empresa, el 65% de los trabajadores que recibe una tarjeta de alimentación destina este beneficio a la compra de alimentos para el hogar, mientras que el 35% restante la utiliza en restaurantes y establecimientos de comida.
Más allá de ser un incentivo laboral, el beneficio se utiliza para atender necesidades esenciales y contribuir a una mejor administración del presupuesto familiar.
Este comportamiento coincide con una tendencia que Gestión ya había identificado en el mercado. En enero de este año, Edenred señaló a este medio que más del 80% de los usuarios de tarjetas de alimentación utilizaba este beneficio para comprar alimentos destinados a preparar comidas en casa, lo que evidenciaba la prioridad que este gasto tiene dentro del presupuesto familiar.
“El comportamiento de los colaboradores nos muestra que hoy los beneficios corporativos cumplen un rol mucho más estratégico que hace algunos años. Ya no son percibidos solo como un incentivo, sino como una herramienta que ayuda a mejorar la economía familiar y brinda mayor tranquilidad financiera”, señaló Rodrigo Gutiérrez, country manager de ONURA LATAM.

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Gift cards impulsan compras en tiendas por departamento y retail
El análisis también evidencia que los distintos beneficios corporativos cumplen funciones diferentes dentro de la economía del colaborador. Mientras las tarjetas de alimentación se destinan principalmente a la compra de alimentos para el hogar, las gift cards son utilizadas mayoritariamente en tiendas por departamento y establecimientos de retail.
Según ONURA, este beneficio permite principalmente la compra de ropa, tecnología, electrodomésticos y otros productos para la familia, reflejando que ambas soluciones responden a necesidades distintas dentro del presupuesto de los colaboradores.
Para Gutiérrez, esta tendencia confirma la importancia de que las organizaciones cuenten con esquemas de beneficios más flexibles y alineados con las necesidades reales de sus equipos.
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“Los datos muestran que no existe un beneficio único para todos los colaboradores. Las personas valoran poder decidir cómo utilizarlo según sus propias necesidades. Esa flexibilidad es la que hoy genera mayor bienestar, compromiso y una mejor experiencia dentro de las organizaciones”, explicó.
De acuerdo con la compañía, esta tendencia refleja un cambio en la forma en que las empresas gestionan sus beneficios laborales. En ese contexto, las organizaciones buscan ofrecer soluciones más flexibles que respondan a las necesidades reales de sus colaboradores, fortaleciendo su bienestar financiero, compromiso, productividad y permanencia en la empresa.






