
Hace dos años, Fortuna Mining, compañía canadiense con operaciones en América Latina y África Occidental, alcanzó niveles históricos de producción de oro y plata en sus cinco minas, incluso se observó un desempeño superior al proyectado en su mina polimetálica Caylloma (Arequipa). Sin embargo, en el 2025, la situación de su operación peruana, gestionada por Minera Bateas, fue distinta, pues se proyectó una reducción en la producción de plata, plomo y zinc debido a menores leyes del mineral. De cara al 2026, la empresa contempla optimizar los procesos de la planta de beneficio Huayllacho mediante la implementación de nuevas tecnologías y mejoras en la infraestructura minera. ¿Qué medidas específicas planea ejecutar?
En detalle, Minera Bateas presentó ante el Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (Senace) el Octavo Informe Técnico Sustentatorio (ITS), relacionado con la segunda modificación del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto de ampliación de la mina y la planta de beneficio Huayllacho, ubicada en la unidad minera Caylloma (Arequipa).
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La propuesta busca mejorar los procesos productivos y elevar la eficiencia operativa de la planta de beneficio, cuya capacidad de procesamiento alcanza actualmente las 1,500 toneladas métricas por día. Para ello, la empresa plantea optimizar sus operaciones mediante la incorporación de nuevas tecnologías y la ejecución de mejoras en la infraestructura minera asociada al proyecto.
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Así se hará la modernización de la mina Caylloma
Entre las principales acciones planteadas por Minera Bateas figura la implementación de tecnología ore sorting (clasificación de mineral), la incorporación, reemplazo y reubicación de equipos industriales, la ampliación del patio de concentrados de zinc y el desarrollo de nuevas infraestructuras, como plataformas operativas, reservorios y subestaciones eléctricas.
Asimismo, la empresa proyecta ampliar labores subterráneas y habilitar nuevas canteras y polvorines para respaldar sus operaciones. Según el ITS, estas iniciativas apuntan a mejorar la recuperación metalúrgica e incrementar la producción de finos mediante la modernización de los procesos de tratamiento del mineral.
Uno de los ejes centrales de la propuesta es la incorporación del sistema ore sorting, una tecnología basada en sensores de rayos X que permite separar el mineral con valor económico del material estéril antes de la etapa de molienda. El ITS explica que esta herramienta contribuirá a elevar la ley del mineral que ingresa a planta, reducir la generación de relaves, optimizar el consumo de energía y prolongar la vida útil del depósito destinado a estos residuos. A ello se suma el reemplazo de equipos estratégicos, como la sustitución de la chancadora de quijadas por una chancadora cónica, así como la instalación de nuevas celdas de flotación, bombas y filtros industriales.
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En el ámbito de infraestructura minera, el proyecto contempla la ampliación de labores subterráneas en el sector Ramal Piso Carolina, donde se prevé desarrollar más de 10 kilómetros de nuevas galerías. También se considera la construcción de plataformas para la operación de la bocamina San Pedro, la implementación de tres nuevas canteras para el abastecimiento de materiales y la instalación de un polvorín destinado al almacenamiento de explosivos. Según el documento, estas obras permitirán optimizar el acceso al interior de la mina, fortalecer los sistemas de ventilación, mejorar las condiciones de seguridad y facilitar una evacuación más eficiente ante eventuales emergencias.
Las modificaciones propuestas se integrarán a la operación actual de la planta Huayllacho, que procesa hasta 1,500 toneladas métricas diarias mediante un circuito que incluye recepción de mineral, chancado, molienda, flotación, espesamiento, filtrado y disposición de relaves. Los concentrados de plomo obtenidos son trasladados a Lima, mientras que los de zinc se exportan a través del puerto de Matarani.
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El ITS precisa que los cambios no implican un aumento de la capacidad de procesamiento autorizada para la planta, sino una optimización de su desempeño operativo. La ejecución de las mejoras se desarrollará dentro del horizonte de vida útil de la unidad minera Caylloma, vigente hasta junio de 2028. Para concretar estas iniciativas, Minera Bateas estima una inversión de US$ 26.38 millones, destinados a mejoras en planta, labores subterráneas e infraestructura complementaria.







