
Lo que hoy se desecha podría convertirse en materia prima para nuevas actividades productivas, desde el reciclaje industrial y la producción de biogás hasta la fabricación de materiales y la recuperación de metales. Perú aún tiene pendiente desarrollar las condiciones necesarias para que estos residuos se conviertan en un mercado de mayor escala.
Actualmente, menos del 4% de los residuos se valoriza formalmente, señaló Marcos Alegre, profesor de la Escuela de Gestión Pública de la Universidad del Pacífico. Para que este mercado pueda crecer, la industria necesita materiales con calidad estándar, volumen constante, trazabilidad y respaldo tributario.
Pero, el problema comienza desde la fuente. Según Alegre, los residuos suelen salir mezclados, luego son recuperados de manera informal y llegan a la industria sin trazabilidad ni factura.
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A ello se suman los costos de acopio y transporte, el IGV y las detracciones en una cadena mayoritariamente informal, lo que dificulta que el material reciclado pueda competir con las materias primas vírgenes.
Alberto Huiman, especialista en economía circular y gestión integral de residuos sólidos, explicó que el verdadero valor no está en vender residuos, sino en crear industrias capaces de transformarlos.
Los residuos que podrían convertirse en materia prima
Según Huiman, alrededor del 55% de los residuos municipales que genera el país corresponde a materia orgánica y cerca del 20% a materiales reciclables como papel, cartón, plásticos, vidrio y metales.
De acuerdo a un modelo de economía circular, estos residuos podrían dejar de representar un costo para convertirse en materias primas secundarias para nuevas industrias.
El especialista en gestión integral señaló que los residuos orgánicos pueden transformarse en compost, biofertilizantes, biogás y biometano, mientras que los materiales reciclables podrían abastecer a la industria manufacturera y reducir la dependencia de materias primas vírgenes.
Los residuos con mayor potencial industrial
Entre estas posibilidades, están la bioeconomía basada en residuos orgánicos como una de las oportunidades con mayor potencial de crecimiento. Más de la mitad de los residuos municipales podría ser aprovechada para producir fertilizantes, biometano, energía renovable y otros productos de base biológica.
El especialista también destacó el potencial de los residuos electrónicos por la recuperación de minerales y metales utilizados en tecnologías vinculadas a la transición energética.

Hay residuos, pero falta escala para desarrollar el mercado
Cerca del 40% de los residuos sólidos municipales termina en botaderos, donde el costo de disposición es prácticamente nulo. Esta situación coloca al reciclaje en desventaja frente a una alternativa que no incorpora los mismos costos de recuperación, clasificación y transporte.
Alegre, indicó que la escala llegará cuando el residuo deje de ser un problema municipal y pase a convertirse en un insumo industrial, con contratos, especificaciones técnicas y precios de referencia. En ese mercado existe demanda para determinados materiales, pero todavía falta estructurar una oferta capaz de atenderla de manera constante.
Los negocios que ya muestran el potencial
Pese a estas limitaciones, ya existen actividades que muestran el potencial de convertir los residuos en negocios de mayor escala.
Alegre señaló que entre ellas se encuentran el uso de chatarra como insumo para la industria siderúrgica, el reciclaje de PET bajo el esquema “botella a botella” para la fabricación de nuevas botellas, el coprocesamiento de residuos en la industria cementera y la valorización de descartes agroindustriales y pesqueros.
Aunque todavía no son actividades masivas, Alegre señaló que estos negocios han venido creciendo año a año. Además, identificó a los residuos orgánicos, los envases y los residuos agroindustriales como los flujos con mayor potencial inmediato en el país, debido a que ya existe demanda para estos materiales.
El desafío, por tanto, no pasa únicamente por aumentar el volumen de residuos que se recicla, sino por consolidar un mercado capaz de conectar esa oferta con las industrias que demandan materiales valorizados.
Para ello, el residuo debe dejar de ser visto únicamente como un problema de gestión municipal y pasar a incorporarse de manera estable a las cadenas productivas.

El cuello de botella estuvo en cómo funcionaba el mercado
Uno de los principales obstáculos era que los residuos perdían valor antes de llegar a una planta de valorización. Huiman advirtió que, cuando los materiales llegaban mezclados a los botaderos, se contaminaban y perdían condiciones para ser aprovechados por las industrias.
Por ello, la valorización no comenzaba en la planta, sino desde la segregación en la fuente, la recolección diferenciada y una logística especializada. Si los materiales aprovechables se mezclaban o contaminaban, su recuperación se volvía más costosa y disminuía su atractivo para las empresas que podían utilizarlos como insumos.
A este problema se sumaba la informalidad. Alegre planteaba incorporar progresivamente a los recicladores informales a los mercados formales y facilitar que las industrias pudieran adquirir material reciclable mediante un régimen tributario simple que permitiera respaldar estas operaciones con comprobantes.
La formalización, en ese sentido, no solo permitiría ordenar la cadena de comercialización, sino también facilitar que los materiales valorizados pudieran ingresar de manera regular a las cadenas productivas.
¿Qué necesita Perú para convertir residuos en industria?
Para ambos especialistas, el desarrollo de una economía circular requiere condiciones que permitan reducir el riesgo de invertir en este tipo de negocios.
Huiman apuntó a la necesidad de infraestructura moderna, segregación, recolección diferenciada, logística y mecanismos financieros; mientras que Alegre planteó reglas estables, reducción de la informalidad, exigencias de contenido reciclado, cierre de botaderos y compras públicas sostenibles que permitan generar demanda por materiales valorizados.
El reto, entonces, no consiste únicamente en reciclar más, sino en construir un mercado alrededor de los residuos. Esto implica conectar a quienes los generan con industrias capaces de transformarlos y asegurar que exista suficiente volumen, calidad, trazabilidad y demanda para que la actividad sea rentable.

Periodista por la Universidad Jaime Bausate y Meza. Experiencia en prensa digital, radio, televisión y comunicación corporativa. Actualmente se desempeña como redactora web.







