
La Corporación Educativa USIL se alista para registrar un avance de dos dígitos en 2026, en un escenario marcado por las elecciones presidenciales. El grupo opera en los distintos niveles del sistema educativo: en la educación superior, a través de la Universidad San Ignacio de Loyola (USIL); en la formación técnica, mediante su instituto de emprendedores; y en la educación básica, con el colegio San Ignacio de Recalde y el Coloring Dreams Preschool. ¿Qué se proyecta para cada una de estas unidades en el corto plazo? El fundador y presidente de la Corporación Educativa USIL, Raúl Diez Canseco Terry, detalla a Gestión los próximos pasos de la corporación y la estrategia que sustenta su crecimiento.
“La gran diferencia entre la Corporación San Ignacio y otras instituciones que existen en el Perú es que somos más globales que ninguna. A lo largo de estos 30 años como universidad hemos ido ganando presencia en el mundo y hoy es el mundo el que viene a buscarnos. Lo más relevante es que ese interés se explica por la calidad del alumno y del profesional peruano, que hoy da mucho que hablar”, subrayó.
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En el caso de la universidad, ¿qué planes se ha trazado para este año?
Soy optimista sobre el futuro del país. Considero que viene una ola positiva para el Perú y estoy convencido de que el resultado de las elecciones del 12 de abril será favorable. Este contexto influye directamente en la confianza de los empresarios y en la toma de decisiones de inversión. Ante ello, vamos a crear una nueva carrera, que es la de Medicina Veterinaria. Esta iniciativa implicará una inversión estimada entre US$ 4 y US$ 5 millones, que se ejecutará por etapas.
¿En qué etapa se encuentra el desarrollo de esta nueva facultad?
La carrera ya está delineada y contamos con convenios con dos universidades españolas que tienen modelos académicos muy desarrollados en este campo. Tuvimos el expediente listo desde antes, pero la situación política y económica del país no permitía avanzar. Hoy vemos un escenario mucho más favorable y esperamos presentarla en los próximos meses. Esta nueva carrera se desarrollará en Pachacámac (Lurín), donde contamos con una infraestructura amplia y los espacios necesarios para la edificación. Además, este proyecto irá acompañado de inversiones en tecnología, inteligencia artificial y ciberseguridad.
En un escenario electoral ¿el inicio del proyecto se daría este año?
El desarrollo de esta nueva facultad se daría hacia el segundo semestre. La idea es avanzar con cautela, pero con la mirada puesta en abrir la carrera el próximo año. Además, la sede de Pachacámac es muy amplio, con cerca de 40,000 metros cuadrados (m2) disponibles. Actualmente, allí tenemos los laboratorios de ingeniería y, sobre todo, los de investigación.
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¿Qué tipo de investigación se desarrolla en Pachacámac?
Hay un aspecto importante que aún no se ha difundido mucho. Acabamos de patentar una crema humectante para enfermedades relacionadas con el cáncer de piel. Ya hemos presentado las propuestas, incluso en la Cámara de Comercio de Lima, y estamos en conversaciones con laboratorios. Este desarrollo ha recibido un reconocimiento internacional en Corea por su eficiencia, lo que convierte al proyecto en una noticia de alcance internacional.
Estamos desarrollando una serie de productos similares y varios de los proyectos que se impulsarán desde estos laboratorios, que demandaron inversiones de millones de dólares, ya cuentan con las autorizaciones necesarias para ofrecer servicios al sector industrial.
¿Está en evaluación la apertura de una quinta sede?
No. El edificio en el que nos encontramos (Augusto Ferrero Costa) es relativamente nuevo, pero su construcción se paralizó durante la pandemia, lo que duplicó su costo. Actualmente, la corporación cuenta con infraestructura aún ociosa, por lo que el foco no estará en levantar nuevos edificios, sino en la virtualidad.
Además de la Facultad de Veterinaria y de la nueva Facultad de Ingeniería e Inteligencia Artificial, que se lanzó a fines de 2025, ¿existe la posibilidad de incorporar nueva oferta académica?
Este año estamos lanzando cinco nuevas carreras: Digital Business Management, Ingeniería en Ciberseguridad, Ingeniería Biomédica, Enfermería y Tecnología Médica en Terapia Física y Rehabilitación. Todas están directamente vinculadas con la revolución tecnológica que vive el mundo, especialmente en los campos de la biomédica, la ciberseguridad y la inteligencia artificial.
Más allá de la tecnología, ¿qué otros ejes marcarán la estrategia académica?
Uno de los grandes cambios que vamos a impulsar este año tiene que ver con la Silver Age, es decir, la atención a la longevidad. La esperanza de vida sigue aumentando y eso plantea nuevos desafíos para la educación. Tenemos un caso piloto muy interesante: una persona mayor de 60 años, con estudios técnicos previos, a quien se le convalidaron los cursos y se matriculó en la universidad. Hoy, con 68 años, está próximo a graduarse. Con esto demostramos que nunca es tarde para estudiar.
¿Qué iniciativas se desarrollarán para este segmento de la población?
Este año vamos a desarrollar una batería de programas de capacitación y diplomados desde la universidad dirigidos a personas mayores que no tienen por qué jubilarse. La era digital permite innovar incluso desde casa, sin necesidad de estar físicamente en un campus. El país necesita esa experiencia, porque lo que más valor tiene hoy es el conocimiento acumulado.
Respecto a la presencia de USIL fuera de Lima. ¿A qué estrategias se apuntan?
La normativa permite que el 50% de los estudios sea presencial y el otro 50% virtual. Eso abre una gran oportunidad para llevar educación de calidad a regiones donde históricamente no ha habido buenas universidades, muchas veces por falta de docentes especializados. El objetivo es que los estudiantes de provincias accedan a la universidad sin migrar a Lima y puedan estudiar desde sus propias regiones, cumpliendo plenamente con la ley. El centralismo nos ha hecho mucho daño. Los grandes proyectos agroindustriales y turísticos están en las regiones, y la educación tiene que alinearse a las ventajas competitivas de cada zona. Esa debe ser una política de Estado.
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Educación básica: lo que alista la Corporación USIL
En educación básica, integran la corporación los colegios Coloring Dreams Preschool y San Ignacio de Recalde. ¿Qué planes tiene para este año?
En el caso de Coloring Dreams, hemos alcanzado el límite de nuestra capacidad. Más que un nido tradicional, es un espacio de aprestamiento orientado al desarrollo de competencias y habilidades desde edades muy tempranas. Hemos innovado tanto en el modelo educativo que hoy ya no tenemos margen para seguir creciendo en un solo local, lo que nos lleva a evaluar su descentralización, es decir, mini sedes de Coloring Dreams en distintas ciudades o distritos, apoyándonos nuevamente en la virtualidad como complemento del modelo educativo.
¿Cómo se plantea esa descentralización de Coloring Dreams?
Contamos con un modelo que esperamos empezar a implementar este año, posiblemente desde agosto. La idea es trabajar con bebés desde los primeros meses, incluso desde los 10 meses, enfocándonos en el desarrollo temprano de habilidades.
¿Qué ocurre con el colegio San Ignacio de Recalde?
El colegio también ha alcanzado su capacidad máxima. Nuestros alumnos hoy están teniendo una experiencia muy enriquecedora. Por ejemplo, actualmente tenemos estudiantes en Estados Unidos, visitando empresas como Disney, no para ir a los parques, sino para conocer cómo funcionan sus operaciones, su estrategia y su modelo de negocio. Es la primera vez que hacemos este tipo de experiencia y los resultados han sido extraordinarios.
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En términos de inversión, ¿está en evaluación ampliar el colegio San Ignacio de Recalde o desarrollar nuevas sedes?
Nuestro colegio participa desde hace años en el sistema IB (International Baccalaureate), que evalúa la calidad educativa bajo estándares internacionales. Hoy estamos entre los colegios mejor rankeados del Perú y compitiendo con instituciones de primer nivel a escala global. Abrir un nuevo colegio es un proceso muy complejo.
Entonces, ¿por dónde pasa el crecimiento en educación escolar?
Estamos empezando a evaluar el desarrollo de educación especial, tomando como referencia experiencias que ya estamos implementando en Estados Unidos y que buscamos replicar en el Perú. En Estados Unidos se ha desarrollado un nuevo programa enfocado en niños y jóvenes con necesidades especiales.
Hoy estamos trabajando con el apoyo de docentes peruanos y estadounidenses, combinando ese equipo con un know-how propio. Ya hemos iniciado actividades en esta especialización y, una vez consolidada, la traeremos al Perú. La buena noticia para los miles de padres de familia es que buscamos capacitar a estos jóvenes para desarrollar competencias que les permitan insertarse en el mercado laboral.

Va por la construcción de su universidad en Miami
La corporación tiene presencia en Estados Unidos a través de San Ignacio University en Miami. ¿Qué oportunidades de crecimiento observa?
Este año comenzamos la construcción de nuestra propia sede en Estados Unidos, ya que hasta ahora operábamos en locales alquilados. A partir de agosto iniciaremos las obras, luego de haber obtenido la licencia de construcción. Con este proyecto, seremos la primera universidad acreditada en Estados Unidos que contará con un campus propio.
Además, somos la única universidad peruana acreditada y licenciada en Estados Unidos, donde estamos próximos a cumplir 20 años de presencia académica.
¿Cuánta inversión demandará?
La inversión estimada es de aproximadamente US$ 20 millones. Una ventaja del sistema estadounidense es el acceso al financiamiento de largo plazo, especialmente a través de esquemas hipotecarios. En Estados Unidos existe una clara preocupación por la educación.
¿Cuáles son los plazos previstos para la edificación?
La construcción demandará un máximo de dos años. La inauguración está prevista para 2028, un año especial para mí, porque cumplo 80 años.
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La corporación también está presente en Paraguay con el colegio San Ignacio de Loyola School en Asunción y la Universidad San Ignacio de Loyola (USIL Paraguay). ¿Cómo vienen evolucionando estas operaciones?
El colegio en Paraguay es hoy el segundo más importante del país. Tiene más de 30 años de trayectoria y lo desarrollamos junto con la familia Manzoni, que es nuestro socio local. En el caso de la universidad, está próxima a cumplir ocho años y este año incorporaremos nuevas carreras.
La buena noticia es que los desarrollos académicos que implementamos en el Perú los replicamos tanto en Paraguay como en Estados Unidos.
¿Existe la posibilidad de abrir nuevas sedes propias fuera del Perú?
No. Hoy estoy plenamente enfocado en la educación online.
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Nuevo vehículo corporativo a la vista
¿Existe apetito por adquisiciones?
Lo que probablemente van a ver es la creación de un nuevo vehículo corporativo, separado de la corporación educativa, para no mezclar lo académico y educativo con lo comercial. Aún no puedo dar detalles, porque estamos en pleno proceso de conceptualización, pero se trata de un proyecto interesante, con un fuerte foco en exportaciones.
Hay que recordar que fui fundador del Ministerio de Comercio Exterior y conozco bien las necesidades del Perú. Parte de esta nueva corporación estará apalancada en los servicios, pero también en los insumos. Hoy existen condiciones favorables para ello, como el desarrollo de la infraestructura portuaria, los 23 tratados de libre comercio vigentes y la ley de zonas francas especiales. Este entorno permitirá, por ejemplo, que empresas brasileñas utilicen al Perú como plataforma de maquila para exportar hacia Asia de manera más ágil y competitiva.
¿Este proyecto podría concretarse este año?
Podría darse hacia el segundo semestre, aunque reiteró que seguimos atentos a lo que ocurra el 12 de abril. Soy optimista, pero creemos que es prudente esperar.
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¿Esta nueva corporación se desarrollaría con inversionistas peruanos?
Principalmente con capital peruano, aunque no descartamos la participación de algún inversionista extranjero.
¿Cómo espera que cierre el año la Corporación Educativa USIL?
Esperamos cerrar el año con un crecimiento de dos dígitos. Recientemente hemos renovado la gerencia general promoviendo cuadros internos, apostando por nuestro propio talento y fortaleciendo la línea de desarrollo profesional dentro de la corporación.








