
El comercio ilícito sigue ganando terreno en el Perú. Un reciente estudio de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI), compartido con Gestión, revela que casi la mitad de las empresas industriales son afectadas por alguna modalidad de esta actividad ilícita.
De hecho, la situación ha empeorado. Hace un año solo el 39% de compañías manufactureras indicaba verse afectadas por el comercio ilegal. Ahora la cifra asciende a 48%, golpeando tanto a micro, pequeñas, medianas y grandes empresas.
Uno de los motivos que explicaría este avance del impacto está asociado a la aplicación de mayores aranceles de Estados Unidos a China, señaló Silvia Hooker, secretaria técnica de la Comisión de Lucha contra el Comercio Ilícito de la SNI.
“Consideramos que hay muchos factores coyunturales. Uno de ellos puede ser el desvío de comercio desde Asia debido a que se le han cerrado puertas en Estados Unidos y han empezado a volcar más productos en contrabando y subvaluación”, explicó.
A ello se suma, según indicó, una menor capacidad de control en el mercado interno, vinculada a limitaciones presupuestales en las entidades encargadas de fiscalizar.
“No es un problema de falta de competencia de las entidades, sino de que no se les ha dado el presupuesto necesario. Cada vez hay menos personas dedicadas al control y eso incrementa la percepción de que el problema crece”, afirmó.

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Actualmente la modalidad que más amenaza a las empresas es el contrabando, impactando a 2 de cada 5 industriales. Como se recuerda, un estudio previo de la SNI evidenciaba que esta práctica -que implica el ingreso de mercancías sin cumplir con los controles ni el pago de impuestos correspondientes- había llegado a movilizar más de US$ 5,000 millones durante la última década.
Hooker sostuvo que el contrabando no solo es la modalidad más reportada, sino también la que tiene mayor impacto económico.
“El contrabando tiene el problema de que no paga los impuestos que pagan los productos nacionales, se comercializa en canales informales y muchas veces se trata de productos falsificados o adulterados. Entonces, lo que tienes es un volumen de productos que compiten en la situación más desleal posible”, señaló.
Se suman otras actividades que vienen afectando a la industria peruana como las de subvaluación, que impactan a cerca de un tercio de las compañías; así como la falsificación y la adulteración, con efecto en cerca de una cuarta parte de los empresarios. En menor medida se ve un impacto de la piratería, que genera problemas a un 18% de industriales.
Hooker añadió que el problema afecta a distintos sectores con características específicas. Según la representante de la SNI, se han identificado impactos en rubros como textil y confecciones, particularmente por subvaluación, así como en alimentos, plásticos, productos químicos y bebidas, donde el contrabando tiene una fuerte incidencia.
También se reportan afectaciones en sectores como el farmacéutico, papel, informática y metalmecánica. Incluso en productos como celulares se detecta contrabando, ya que estos equipos ingresan por canales informales para su uso en actividades ilícitas.
Además, en el caso de la falsificación y adulteración, resaltó que se han identificado muchos casos de productos sin marca que ingresan al país y luego son reempaquetados con nombres conocidos, sin cumplir con estándares técnicos, lo que además puede afectar la reputación de las marcas formales.
Impacto económico
El efecto de estas prácticas ilícitas viene generando impactos económicos directos en las empresas legales. Actualmente un 74% de los industriales afectados por el comercio ilegal reportan caídas en sus ventas, lo que implica menores ingresos en este rubro.
A esto se suma que cuatro de cada 10 empresas impactadas han tenido que bajar sus precios para competir con la mercadería ilegal.
En tanto, se estima que alrededor de un tercio de los industriales encuestados ha perdido clientes, mientras que una proporción similar indica una reducción en sus márgenes de rentabilidad.
“Esas empresas están perdiendo mercado y si esto se mantiene en el tiempo, la afectación se vuelve estructural. No solo perjudica a las compañías, sino también al Estado, porque menos venta legal y más venta informal o ilícita implica menos impuestos”, resaltó.
Ante esta situación, los empresarios han tenido que ajustar sus estrategias comerciales para mantenerse en el mercado. Por ello, varias han optado por diferenciar sus productos o servicios y otras han presentado denuncias ante las autoridades o han buscado nuevos mercados como mecanismo de supervivencia.

Acciones insuficientes
Para cerca de 8 de cada 10 industriales, las medidas aplicadas por el Gobierno frente a comercio ilícito son insuficientes, mientras que apenas un 2% consideró adecuadas las acciones del Estado.
Frente a este escenario, el sondeo de la SNI indica que casi la mitad de los empresarios considera que la principal acción debería ser enfocarse en una mayor fiscalización en el mercado interno.
Otras medidas, indican, podrían enfocarse en un mayor control aduanero así como en un fortalecimiento de la lucha contra el contrabando.


Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de San Martín de Porres con experiencia en radio, tv, redes sociales y medios impresos. Escribo y hablo sobre economía y finanzas desde el 2020.








