
En las últimas dos décadas, China se ha consolidado como un actor central del comercio internacional. Tras su ingreso a la Organización Mundial de Comercio (OMC) en el 2001, su participación en el valor de las exportaciones globales aumentó de 4% a 15% en el 2024, impulsada por una política industrial basada en subsidios y una fuerte presencia del Estado en la actividad empresarial.
Desde la pandemia, la desaceleración del consumo y la crisis del sector inmobiliario en China han debilitado su demanda interna y generado una sobreproducción en bienes de consumo e industriales.
Para sostener el crecimiento, el país asiático ha canalizado esa producción hacia el exterior, cada vez a menores precios: según datos oficiales, el volumen que China exporta ha crecido sostenidamente desde agosto del 2023 a una tasa promedio anual de 10.5%, mientras que los precios acumulan 31 meses de caída a diciembre del 2025 a una tasa promedio anual de 5.1%.
La mayor entrada de productos chinos a precios bajos ha intensificado las tensiones comerciales. En particular, creció la preocupación por el dumping, una práctica anticompetitiva que consiste en exportar a precios inferiores a los del mercado de origen o por debajo del costo de producción, lo que afecta a la industria del país importador.
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Según la OMC, entre el 2020 y 2024 se registraron 479 investigaciones antidumping contra importaciones chinas, 57% más que en los cinco años previos. Cerca de un tercio de estas investigaciones involucra metales comunes (hierro y acero), sectores donde persistiría la sobreproducción.
Impacto en el Perú
El crecimiento de las importaciones de China al Perú se aceleró significativamente tras la pandemia. Aun cuando los precios de las importaciones han caído, entre el 2019 y 2025, el valor importado desde el país asiático se incrementó en promedio 10.8% anual, por encima del ritmo registrado en la década previa (2010-2019: 6.5%).
En comparación, las importaciones provenientes de Estados Unidos y del resto de América Latina crecieron solo 3.6% y 4.9% anual desde el 2019.

Como resultado, la participación de China en el valor total de importaciones peruanas se elevó de 24% a 31% en los últimos seis años, consolidándose como el principal proveedor externo del país. Este porcentaje supera lo reportado en otros países de la región como Colombia (27%) y Chile (27%).
De la revisión de los casos de dumping ingresados a trámite y de aquellos que podrían iniciarse, algunos de los sectores involucrados con presencia de industria nacional abarcan a productos siderúrgicos, químicos y textiles.
De acuerdo con cifras de la Asociación de Exportadores (Adex), cerca de un tercio de las importaciones de China corresponde a estos productos y han mostrado importantes incrementos en su participación en los últimos años. Por ejemplo, en el caso de las llantas, hoy en debate, la participación de las importaciones chinas se elevó de 50% a 68% entre el 2015 y 2025.

Sin embargo, el rápido crecimiento de las importaciones chinas no es suficiente prueba de daño. El problema es cuando va acompañado de prácticas anticompetitivas como el dumping, pues afecta indebidamente a la producción nacional.
Por ejemplo, el Indecopi determinó que las ventas de la industria de lavaderos de acero inoxidable se redujeron en 45% entre el 2021 y 2024 luego de que las importaciones chinas ingresasen al país con un nivel de subvaloración promedio de 80% en comparación con el precio interno en China.
En otro caso, concluyó que el uso de la capacidad instalada en la producción nacional de cubiertos se redujo a casi la mitad entre el 2021 y 2023, tras un aumento de 15% en el volumen de importaciones chinas a un nivel de subvaloración de hasta 24%.

Frente a esta situación, desde el 2020 el Indecopi ha aprobado siete medidas antidumping contra productos importados de China: cuatro en el sector textil y calzado, y tres correspondientes al sector de acero y manufactura.
Esto es más que todas las medidas antidumping aprobadas desde el 1999 contra ese país (solo 2). Otros productos se encuentran en evaluación, como los tubos de acero e inodoros de cerámica. A ello podría sumarse la solicitud de una nueva medida antidumping a la importación de llantas chinas.
Otros países de la región también han recurrido a estos mecanismos. Según la OMC, desde el 2020, Argentina, Colombia, México y Brasil han aplicado, en total, 25 medidas antidumping contra China, principalmente, en los sectores de metales comunes y plásticos.
Las tareas ante la apertura comercial
Por Alonso Macedo, economista del IPE
En las últimas dos décadas, la apertura comercial ha triplicado el valor del comercio mundial e impulsado el crecimiento de economías abiertas como la peruana.
Pero una mayor integración también exige vigilar, investigar y sancionar prácticas anticompetitivas que distorsionan los mercados. Recientemente, han aumentado las investigaciones antidumping vinculadas a los productos chinos, que deben evaluarse con criterios técnicos y evidencia sólida.

Las medidas antidumping constituyen un instrumento legítimo de defensa comercial, respaldada por la OMC, siempre y cuando se evidencie el dumping y el daño material a la industria nacional.
En paralelo, como país persiste el desafío de elevar la productividad y competitividad sin recurrir a medidas proteccionistas que terminen encareciendo costos para los consumidores y el fisco.
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