
Cusco dio un paso clave en su proceso de masificación del gas natural con la puesta en marcha de la primera Planta Satélite de Regasificación de Gas Natural (PSR-GNL) en el distrito de San Jerónimo y la conexión de la primera vivienda al servicio. El hito marca el inicio de una nueva etapa para ampliar el acceso a este recurso energético en la región.
La inauguración fue encabezada por el ministro de Energía y Minas, Luis Enrique Bravo de la Cruz, quien destacó que el proyecto representa un avance decisivo en el cierre de brechas energéticas y en la mejora de la calidad de vida de las familias cusqueñas.
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La iniciativa, ejecutada a través del Fondo de Inclusión Social Energético (FISE), contempla la construcción de 25 kilómetros de redes de distribución y la instalación del servicio en 1,000 viviendas durante el primer semestre de 2026. En una siguiente fase, se proyecta alcanzar a cerca de 8,000 familias en los próximos años.
Durante la actividad, el gerente regional de Energía y Minas de Cusco, Merciano Basilio, subrayó el impacto económico del gas de Camisea y de la minería formal en el país. Señaló que ambos sectores sostienen una parte importante del Producto Bruto Interno (PBI), además de generar canon para la región y regalías para el Estado.
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Impulso privado y expansión del GNV
En paralelo, empresas privadas como el Consorcio Camisea y Eva Energy vienen desarrollando iniciativas para ampliar el acceso al gas natural en la región. Actualmente, operan dos estaciones de Gas Natural Vehicular (GNV) en la capital regional, ubicadas en los distritos de San Jerónimo y San Sebastián, y se prevé la instalación de una tercera.
Asimismo, una cuarta estación se encuentra en fase de pruebas en Quillabamba, provincia de La Convención, con miras a su próxima inauguración, lo que permitirá extender el acceso al gas natural más allá de la ciudad del Cusco.
Más de 4,000 vehículos circulan actualmente a GNV en la región, respaldados por cuatro talleres de conversión. Esta expansión ha permitido a transportistas y usuarios particulares reducir sus costos operativos y optar por una fuente de energía más limpia.
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Corredor energético y aporte a la matriz nacional
La masificación del gas natural también se ha fortalecido con la implementación del Corredor Camisea GNL, que integra cinco estaciones ubicadas en Mala, Nazca, La Joya, Imata y Espinar (Cusco). Esta red permite que unidades de carga y transporte recorran hasta 1,500 kilómetros en la zona sur del país, incluyendo territorio cusqueño.
A nivel nacional, el gas natural cumple un rol estratégico en la matriz energética. El 40% de la energía del Servicio Eléctrico Interconectado Nacional -del que Cusco forma parte- se genera con este recurso. Es decir, cuatro de cada diez focos en el país se encienden gracias al gas natural.
En el ámbito local, más de 7,000 habitantes de comunidades nativas del Bajo Urubamba, en el distrito de Megantoni, cuentan con electricidad generada con gas natural de Camisea.
Actualmente, el recurso está presente en 12 regiones del país, abastece a más de 2 millones de hogares y a más de 3,800 comercios e industrias. Además, más de 500,000 vehículos utilizan esta energía, considerada más económica y menos contaminante.
Especialistas coinciden en que para continuar ampliando la masificación del gas natural será clave fortalecer la infraestructura de transporte, expandir las redes de distribución y consolidar plantas de regasificación, así como sistemas de transporte en cisternas que permitan llevar gas comprimido o licuado a zonas donde aún no existen gasoductos.








