
El bienestar financiero de una población puede medirse de distintas formas, por ejemplo, subjetivamente, al consultar a las personas si les preocupa, en general, que el dinero les alcance, ¿qué otros indicadores existen?
También pueden emplearse indicadores objetivos, como el porcentaje de individuos que es capaz de enfrentar un gasto imprevisto –por emergencia o algún imponderable– por un importe equivalente a un mes de sus ingresos.
Esa pregunta justamente fue parte de la Encuesta de Capacidades Financieras 2026, presentada por la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).
Casi cuatro de cada 10 encuestados (39%) respondieron que sí podría cubrir esos gastos inesperados equivalentes a un mes de ingresos (menor al 41% que respondió lo mismo en el sondeo previo más reciente del 2022). Es decir, un 61% de los peruanos, por el contrario, no podría solventar esa situación extraordinaria.
“La recuperación económica del país (tras la pandemia del covid) todavía es muy insuficiente, no ha permitido a las familias recuperar sus niveles de ingresos anteriores, ni acumular activos, ni capitalizarse. Entonces, no tienen cómo responder a una emergencia”, manifestó a Gestión Carolina Trivelli, investigadora principal del Instituto de Estudios Peruanos (IEP).

Informalidad
Claudia Sícoli, directora académica de las carreras de economía de la UPC, sostuvo que dos factores han impedido mejorar los niveles de bienestar financiero entre los peruanos. Primero, la informalidad laboral, que se ha reducido pero a tasas muy bajas en los últimos años.
Asimismo, enfatizó que el ritmo de crecimiento económico del país debería ser superior al 5% o 6% durante varios años para lograr aumentar los ingresos de la población, reducir la pobreza y mejorar el ahorro en las familias.
A lo anterior se agrega el hecho de que no existe una cultura arraigada de ahorro en el país, lo que queda en evidencia, por ejemplo, en momentos como la liberación de los fondos del Sistema Privado de Pensiones –que autoriza el Congreso sin oposición del Ejecutivo–, cuando una gran parte de la población dispone de esos recursos sin prever a futuro el momento de su jubilación, opinó.
El Niño
Los resultados de la citada encuesta son relevantes más aún cuando el país es acechado por un inminente fenómeno de El Niño (FEN), que afecta actividades como el agro, pesca y al sector textil, y del que se aguarda un impacto mayor en los próximos meses, cuando ENFEN proyecta que alcanzará magnitud extraordinaria.
“No es solamente que muchos peruanos no podrían enfrentar una emergencia con sus propios recursos, sino que dependiendo el tipo de evento inesperado, son muy pocos los que tienen a dónde recurrir, sobre todo si es un evento covariado (que afecta a todos por igual), pensando en El Niño, especialmente ahora, o como fue en el covid. (En la pandemia) no le podías pedir a tus familiares o amigos que te ayuden porque estaban igual que tú, fritos”, expresó Trivelli.
“Hacia finales de este año y principios del 2027 (por El Niño) vamos a tener un alto porcentaje de la población que va a estar enfrentando restricciones de ingresos y va a requerir de un apoyo a nivel de gobierno, parecido a lo que se generó en la pandemia”, coincidió en señalar Sícoli.
Bienestar financiero
Trivelli hizo hincapié en que el rezago económico y la mayor vulnerabilidad se presenta sobre todo en las personas con ingresos irregulares –pues trabajan en la informalidad– y particularmente en las mujeres.
En tal sentido, la encuesta revela que, entre los hombres, el 67% muestra un nivel de bienestar financiero objetivo que puede catalogarse como “limitado”, mientras que en las mujeres llega al 79%.
El bienestar financiero objetivo del sondeo se basa en cuatro puntos: si el individuo puede enfrentar un gasto imprevisto equivalente a un mes de ingresos, si cuenta con excedentes a fin de mes, si sus ingresos le permiten cubrir siempre sus gastos y si puede solventar sus gastos por más de tres meses.
Un nivel de bienestar “en desarrollo” lo alcanza el 21% entre los hombres y el 16% entre las mujeres. Y el grupo con un nivel “alto” apenas llega al 12% entre los hombres y 6% entre las mujeres.
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Capacidades financieras aún en desarrollo
Solo el 22% de los peruanos alcanza un nivel alto de capacidades financieras, según el estudio de la SBS y CAF. Algunos resultados que reflejan esta situación son que apenas el 22% puede calcular una tasa de interés simple, y menos de la mitad planifica sus ingresos y gastos.
Sobre las capacidades financieras digitales, el porcentaje de la población que las tiene es de 31%. Algunas prácticas de riesgo identificadas son que el 40% no verifica que una página web sea segura antes de realizar una transacción financiera; y solo el 26% cambia sus contraseñas para ingresar a web de instituciones financieras con frecuencia.
“(Más que el cálculo del interés simple), me preocupa que a las personas les dé igual usar billetera digital o efectivo, por ejemplo, porque quiere decir que no están entendiendo cuáles son las ventajas entre uno y otro sistema de pagos”, opinó Carolina Trivelli, del IEP.

Economista con trayectoria en periodismo y medios digitales.







