
La perspectiva para el sistema bancario de Perú sigue siendo positiva, según la agencia internacional Moody’s, ¿cuál es el diagnóstico y las proyecciones?
Las condiciones operativas, de acuerdo con la firma financiera, estarán respaldadas por un crecimiento del PBI de alrededor de 3% en 2026 y 2027, sostenido por términos de intercambio favorables, y un mercado laboral dinámico que mantiene el ingreso de los hogares y la demanda de crédito.
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La calidad de los activos mejorará, ya que un mayor apetito por el riesgo se verá favorecido por el bajo desempleo y el aumento de los salarios reales, mientras que el crédito crecerá en torno al 7% durante el período de perspectiva, añade el informe.

“La exposición a préstamos vencidos en Perú caerá desde el umbral del 3% en 2026, lo que refleja las estrategias de reducción de riesgo de los bancos y el crecimiento del crédito en torno al 6% en 2026 y 8% en 2027″, precisa el estudio.
Según el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), el crédito sel sector privado creció también alrededor de 6% en el 2025.
Moody’s destaca que los bancos profundizarán su enfoque en préstamos al consumo y pymes, gracias a las condiciones favorables del mercado laboral, con una baja tasa de desempleo del 5.9% en noviembre de 2025.
“El PIB crecerá alrededor de un 3% en 2026 y 2027, impulsado por términos de intercambio favorables y continuidad de las políticas. Los precios de las principales exportaciones del país, incluyendo cobre y oro, han aumentado ligeramente, mientras que los precios de las principales importaciones, como el petróleo y los cereales, han bajado, lo que ha reforzado la calidad crediticia de las empresas, especialmente en la minería y otras industrias relacionadas”, sostiene el referido informe.
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La inflación, proyecta Moody’s, se mantendrá baja, en 2%, lo que respaldará la postura neutral del BCRP con una tasa de referencia del 4.25%, que es la más baja entre las principales economías de América Latina.

La aplicación de nuevos recortes, añade la calificadora, dependerá de que la inflación se mantenga de forma sostenida por debajo de ese objetivo del 2% o de un debilitamiento de la actividad económica o de las condiciones financieras globales.








