
El pago del impuesta a la renta está a punto de iniciar. El cronograma establecido por la Superintendencia Nacional de Aduanas y Administración Tributaria (Sunat), las personas naturales deberán presentar su Declaración Jurada Anual del Impuesto a la Renta correspondiente al ejercicio 2025, la cual debe presentarse en 2026.
Este proceso es importante para regularizar ingresos, aplicar deducciones y determinar si corresponde pagar impuestos o recibir una devolución.
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La importancia de este proceso para las empresas
El Impuesto a la Renta de tercera categoría, es decir, el que pagan las empresas por su actividad empresarial, es la principal fuente de recaudación dentro de las cinco categorías de renta. Este impuesto puede representar más del 30% de todo lo que recauda el Estado, por lo cual tiene una enorme importancia para el fisco.
La declaración jurada anual de Impuesto a la Renta de empresas precisamente inicia en marzo porque las compañías recién suelen tener cerrados sus estados financieros.
“Hacer algunos ajustes, procesar la contabilidad y la declaración jurada del año no es algo muy sencillo. Las empresas deben presentar estados financieros ante un auditor, accionistas, las cuales tienen hasta fines de marzo, un plazo similar se le da para la dedicación jurada anual del año”, explicó Jorge Carrillo Acosta, especialista en finanzas de Pacífico Business School.
El mecanismo es el siguiente: se mira cuánto vendió la empresa el año pasado y cuánto pagó de Impuesto a la Renta. De esa relación se obtiene un factor (en el ejemplo, 5%). Ese factor se aplica cada mes sobre las ventas del año actual como pago a cuenta.
Sin embargo, esos pagos a cuenta son solo adelantos; ya que el impuesto real recién se conoce cuando se cierra el ejercicio y se calcula la utilidad y el impuesto definitivo.
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¿Quiénes deben declarar?
Según lo establecido, en personas jurídicas (empresas), la obligación de presentar la declaración jurada anual aplica para las empresas que se encuentran en el régimen MYPE tributario o en el régimen general. En tanto, las empresas del régimen especial no están obligadas a presentar esta declaración anual.
En el caso de personas naturales, deben declarar todas las que en el año fiscal 2025 hayan superado las 7 UIT de ingresos, equivalentes a 36 mil 050 soles según la UIT del año pasado.
“¿Qué sucede con aquellas personas naturales que no están obligadas pero que quieren igual presentar su declaración jurada anual? Pueden hacerlo también de manera voluntaria”, indicó Haydee Injante, abogada tributarista.
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Fechas y cronograma de SUNAT
El 31 de marzo es una fecha clave porque marca el inicio formal del proceso de presentación de declaraciones juradas para las empresas, según el cronograma de Sunat. Para personas naturales, el inicio está fijado para el 27 de mayo.
La entidad tributaria publicó cronogramas distintos para personas jurídicas y naturales, y las fechas se asignan en función del último dígito del RUC. En el caso de personas naturales, el cronograma va desde el 27 de mayo hasta el dígito 9.
“El cronograma de SUNAT te marca la fecha límite. No quiere decir que recién ahí tú puedes declarar, tú puedes hacerlo mucho antes, o sea, de manera previa, pero esta fecha que te marca el cronograma es la fecha de la cual los contribuyentes no deben de pasarse”, añadió Injante.
Cabe precisar que las personas jurídicas se dividen en dos grupos. El primer grupo son las grandes empresas, con ingresos netos anuales superiores a 1700 UIT (alrededor de nueve millones de soles), quienes declaran en el tramo que vence entre marzo y abril.
En tanto, las micro y pequeñas empresas con ingresos por debajo de 1700 UIT lo hacen también pero en el tramo de mayo y junio, junto con las personas naturales.
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Multas y consecuencias por no declarar
En personas naturales, las multas por no declarar o por incumplir pueden llegar hasta una UIT, y se aplican con intereses si hubo tributo omitido.
Estas multas están sujetas a gradualidad, por ejemplo, si el contribuyente corrige y presenta la declaración antes de que Sunat detecte la omisión. La sanción puede reducirse según el momento en que subsane.
En personas jurídicas, las multas dependen del nivel de ingresos de la empresa y del régimen tributario al que está acogida.
“Hay multas para ambas partes, sí. Definitivamente las hay y es por eso que se hace tanto énfasis en que se hagan las declaraciones cuando hay la obligación”, acotó Injante.
Precisamente, el Código Tributario establece una infracción por no presentar la declaración jurada anual dentro del plazo fijado.
En el caso de personas naturales, la multa tiene un régimen de gradualidad. Si el contribuyente presenta la declaración de manera voluntaria, antes de recibir una notificación de SUNAT, puede reducir la multa hasta el 100%, es decir, dejarla sin efecto. Si la subsanación es inducida (es decir, ocurre luego de que Sunat requiera al contribuyente), la gradualidad se reduce y ya no es posible eliminar completamente la multa.
Para empresas, el tratamiento es más severo. También se aplica multa por presentación extemporánea, pero la gradualidad no llega a su totalidad. De modo que, aun subsanando, la empresa suele terminar pagando al menos una parte de la sanción.
“Podría eventualmente aplicar una gradualidad menor, pero ya no es el 100%”, indicó Jesús Ramos, abogado tributarista de la Escuela de Gestión Pública de la UP.
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Cambio de UIT y deducciones
La UIT cambia cada año. En 2025 fue 5350 soles y en 2026 es 5500 soles, lo que encarece las multas que se calculan como un número de UIT.
Este incremento no favorece a los contribuyentes cuando son sancionados, pues las multas se vuelven más altas.
Sin embargo, un aumento de la UIT también abre la posibilidad de mayores deducciones para personas naturales, lo que puede traducirse en una menor carga tributaria o en devoluciones.
“Poniendo un ejemplo bien sencillo, una persona natural que emite recibos por honorarios y a todos los meses le hacen una retención del 8% y además pide una boleta electrónica en algún restaurante durante el año, en hoteles, por servicios médicos, etc. o incluso por arrendamientos”, precisó Injante.
Además, se pueden deducir gastos sustentados con comprobantes electrónicos por:
- Consumo en restaurantes y hoteles.
- Servicios médicos.
- Arrendamientos de inmuebles, un caso frecuente en la realidad peruana.
Estas deducciones pueden acumularse hasta 3 UIT, lo que permitiría que un contribuyente obtenga una devolución que supere los 15 mil soles, siempre que cuente con todos los comprobantes necesarios.
Por otro lado, Ramos señaló que en personas naturales el efecto es directo y favorable en términos de deducciones. En rentas del trabajo de cuarta categoría (independientes), se aplica una deducción automática del 20% y, además, se pueden deducir 7 UIT, por lo que cuando la UIT sube, aumenta el monto deducible.
En rentas de quinta categoría (trabajadores dependientes) también se permite deducir 7 UIT, y adicionalmente existe una deducción de hasta 3 UIT por determinados gastos, como recibos por honorarios, servicios de hoteles y restaurantes, de modo que el incremento de la UIT amplía el techo de esos gastos deducibles.
En el caso de empresas, la UIT influye porque el umbral de 1700 UIT se usa para determinar en qué tramo del cronograma se presenta la declaración y también, porque varias deducciones y obligaciones contempladas en la ley del impuesto a la renta se calculan tomando la UIT como referencia.

Bachiller en Periodismo por la Universidad Jaime Bausate y Meza, con seis años de experiencia en prensa radial, escrita, digital e instituciones públicas.







