
La guerra de EE.UU. e Israel contra Irán se intensifica y, tal como presagiaban algunos gobiernos y casas de investigación, ha desencadenado una crisis del petróleo en todo el sentido de la palabra, ¿cómo se refleja en el precio del dólar frente al sol?
A la interrupción del suministro del crudo por la paralización de la circulación en el estrecho de Ormuz, se agregó el inició de un nuevo estadio del conflicto: los ataques a la infraestructura energética de los grandes productores de esa materia prima en el Golfo Pérsico.
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Lo primero deriva de que las principales navieras se resisten a trasladar carga del petróleo, gas o cualquier otros producto por Ormuz –pese a que formalmente este no ha sido cerrado– pues temen ser aniquilados por fuerzas iraníes o porque las aseguradoras tampoco quieren cubrir a los barcos que naveguen por esa vía o lo hacen con primas exorbitantes.
Ante ello, los países del golfo están copando su capacidad de almacenamiento del commodity, o ya la rebasaron, por lo que, cortado el flujo de transporte por Ormuz, no tienen otra opción que reducir su producción. Así sucede con Irak, que rebajó su producción diaria de 4.3 a 1.3 millones de barriles.

Oferta global
Y en una nueva fase de la guerra, Israel bombardeó desde el domingo almacenes de petróleo en Irán, y este lanzó drones destructivos contra plantas en Bahréin y Arabia Saudita, con amenazas de extender estos golpes sobre otros países del golfo.
Como colofón, las naciones de esa región ricas en crudo, que lo envían al resto del mundo a través del estrecho, recortan la producción y, de esta forma, ocasionan un shock de oferta global que por ahora es comparable con el acaecido en la década de los 70 –también por conflictos en el golfo–.
En esta ocasión, y ante la rapidez con que escalan las agresiones, los mercados reaccionaron nerviosos y ayer el petróleo Brent saltó 30% hasta cerca de US$ 120 el barril, desde la cotización previa de US$ 92.
Así, el precio se deslizó como en carrusel pues tras tocar ese pico, permaneció muy por encima de US$ 100 en la mayor parte de la sesión, y al cierre de esta edición se ubicó en US$ 90.3, 27% por encima de lo que marcaba antes del comienzo de la guerra.
Reservas
La presión alcista del petróleo se moderó un tanto, luego de que los países del G7 se reunieron y determinaron que, en conjunto, liberarán reservas de petróleo apenas se requieran. En la misma dirección, abonaron declaraciones del presidente de EE.UU., Donald Trump, quien indicó que ese país podría tomar el control de Ormuz, y reiteró que la guerra “está prácticamente terminada”.
Pero el propio ministro de energía de Catar, advirtió el fin de semana que en poco tiempo los países del golfo, ante la peor restricción del suministro desde la década de los 70, deberán disminuir su producción y exportaciones a tal grado que el Brent podría ascender a USS$ 150.
Con los precios del oro negro desbordados, las bolsas de Asia bajaron entre 5% y 7%, las europeas hasta 1%, y la de Lima, 1%. Wall Street recuperó terreno y subió 0.85%.
La aversión al riesgo condujo a los inversionistas a abrazar los dólares como refugio y así en el mercado peruano la divisa rozó los USS$ 3.50 (alcanzó los S/ 3.498), aunque culminó la jornada en S/ 3.49 por una fuerte intervención del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) mediante la colocación de derivados swap por un neto de casi S/ 1,500 millones.
Los bancos consideran que, por ahora, el BCRP busca que la cotización no supere los US$ 3.50, para evitar expectativas depreciatorias e inflacionarias.
El head de research de Kallpa SAB, Marco Contreras, consideró que la inusitada turbulencia del petróleo obedece al corte del flujo por el estrecho de Ormuz y a las expectativas de que dicho cierre provoque una reducción muy fuerte del suministro mundial del crudo.
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BCRP
La corrección o recuperación del precio también responde a la especulación del mercado de que podría tender a restablecerse el pase por Ormuz, aunque las oscilaciones del barril se prolongarían mientras el conflicto avance y se exacerbarían si vuelve a superar los US$ 100, dijo.
Sobre la actuación del BCRP, sostuvo que cuenta con los instrumentos y reservas para moderar el alza del dólar, pero como su objetivo no es fijar el tipo de cambio, este podría romper la barrera de los S/ 3.50 si prosigue la demanda por la divisa.

Jorge Ramos, chief capital markets & investor relations officer, Fibra Prime, consideró que el precio del dólar en S/ 3.50 es un nivel psicológico importante que el BCRP buscará que, en la medida de lo posible, no se rebase. Y aseguró que la autoridad monetaria está en capacidad de lograr ese cometido, por lo menos, en el corto plazo. “En el Perú estamos en récord de reservas”, refirió.
En conclusión, los analistas consideran que S/ 3.50 puede ser un “techo” o nivel máximo en el corto plazo, pero si la demanda real de dólares sigue aumentando, el BCRP dejaría que la divisa ascienda y solo modularía el alza.

Economista periodista. Estudió economía en Pontificia Universidad Católica del Perú. Editor de Finanzas por 10 años.








