
En el 2021, el Perú introdujo topes a las tasas de interés de los créditos de consumo y para micro y pequeñas empresas (mypes), por iniciativa del Congreso para proteger de la usura a los deudores -según los autores de la ley que permitió establecer esos límites-.
La medida comprende préstamos de consumo y a mypes de montos de hasta S/ 11,000 (2 UIT), rango en el que se concentra el mayor número de estos desembolsos.
Así, el Banco Central de Reserva (BCR), encargado de determinar y actualizar la tasa de interés máxima, estableció recientemente un tope de 114.13% para créditos en moneda nacional y de 99.84% para los otorgados en dólares, que regirá entre mayo y octubre próximos.
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Con este ajuste, el límite en soles continúa por encima del 100% por tercer año consecutivo, mientras que el de dólares, por primera vez desde la vigencia de la norma, se ubica en el umbral del 100%.
La nueva referencia implica un incremento frente a la tasa tope vigente hasta fines de abril, que era de 113.16% en soles y 95.4% en dólares, como reflejo de un entorno de mayor costo del crédito en el sistema financiero.
Recuperación
El reciente reajuste de tasas por parte del BCR muestra un intento por impulsar el acceso al crédito en segmentos de la población no insertados en el sistema financiero, en un contexto en el que los préstamos de consumo viene recuperándose, incluidas las tarjetas de crédito, manifestó a Gestión Ronald Casana, representante del Colegio de Economistas de Lima.
Esta medida busca ampliar la inclusión financiera, al permitir que más personas, aun aquellas con mayor riesgo crediticio, puedan acceder a financiamiento formal, opinó.
En efecto, por contradictorio que parezca, una elevación de los mencionados topes –como los que regirán desde mayo- permite a las instituciones financieras cobrar tasas de interés más altas y, por tanto, dar acceso a personas que, por su historial bancario o las características de su empleo, implican mayor riesgo de impago. Las tasas de interés se asignan según el riesgo del deudor estimado por los bancos. Si este es elevado, el crédito le costará más pero tendrá acceso a los recursos.

Desequilibrio
El problema de la norma radica en que los bancos no podrán prestarle a personas o mypes con mayor riesgo crediticio, si es que la tasa de interés que les corresponde excede al tope. Este desequilibrio ha dejado sin acceso a crédito a medio millón de individuos desde que se expidió la disposición en el 2021, según el propio BCR, que advirtió de estas serias consecuencias antes de que el Congreso la aprobara.
En los últimos meses, los créditos de consumo muestran más dinamismo, ante una mayor inclinación de las entidades financieras a atender segmentos tradicionalmente desatendidos, siempre que las tasas de interés que les correspondan no rebase los topes del BCR, expresó Casana.
Para modificar los límites, el instituto emisor considera la evolución del promedio de tasas de interés de los créditos de consumo en los últimos seis meses, que registran un sesgo ascendente.

Dólares
Además, se observa una expansión sostenida de los créditos en dólares, incluso a un ritmo superior al de los otorgados en soles en los últimos años, señaló el economista.
Tal comportamiento se explica en parte por la percepción de estabilidad del tipo de cambio –sobre todo antes de marzo-, que incentiva a algunos usuarios a endeudarse en moneda extranjera, dijo. Sin embargo, advirtió que esta tendencia implica riesgos, ya que una subida significativa del dólar podría elevar los niveles de morosidad.
Así, Casana sostuvo que la subida de tasas de los créditos en dólares también tendría un efecto disuasivo por parte de las entidades financieras, a fin de evitar un crecimiento desmedido de su cartera de préstamos en moneda extranjera.
La tasa tope en dólares subió sustancialmente, desde 68.38% en el 2021 a casi 100% en el presente.
- El movimiento de los topes a las tasas de interés acontece también en medio del ingreso de nuevos competidores digitales y fintech, que operan con tasas más altas pero con procesos más ágiles y flexibles, sostuvo Casana.
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Economista de la Universidad de Piura. Actualmente se desempeña como redactor de Finanzas en Diario Gestión.








