
El director ejecutivo de Meta Platforms Inc, Mark Zuckerberg, expuso sus opiniones sobre la inteligencia artificial en un manifiesto de 6,500 palabras publicado el lunes, en el que destacó su convicción de que ampliar el acceso a los modelos de IA es clave para el futuro del sector.
“La idea de que la IA es tan peligrosa que la única vía segura es una concentración extrema de poder me parece intrínsecamente problemática”, escribió Zuckerberg, cuestionando la visión de la IA defendida por startups como OpenAI y Anthropic PBC. “Históricamente, la esperanza de que un poder absoluto vele benevolentemente por la humanidad si está lo suficientemente ilustrado no ha dado lugar a resultados seguros ni positivos”.
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La carta de Zuckerberg es la última aportación al amplio género de manifiestos de ejecutivos del sector de la IA en los que exponen sus visiones sobre esta tecnología emergente. Más filosóficas que técnicas, estas declaraciones buscan establecer el lugar de sus empresas en este campo y defender cómo debería implementarse la IA para respaldar sus versiones particulares de un futuro tecno-optimista.
A continuación, se presentan cinco conclusiones esenciales de la misiva de Zuckerberg:
1. Meta sigue apostando por la IA de código abierto y peso abierto
Durante años, Meta ha afirmado que estaba totalmente a favor de los modelos de IA de “código abierto”, término utilizado en el sector para referirse a que los componentes básicos de la tecnología estén disponibles públicamente para su descarga, de modo que los desarrolladores puedan utilizarlos y modificarlos. La empresa invirtió fuertemente en su familia de modelos Llama, que debutó en 2023 pero que, en última instancia, no convenció a Silicon Valley.
Sin embargo, durante el último año más o menos, Meta ha dado un giro. Contrató a un nuevo equipo de investigadores, creó Meta Superintelligence Labs y comenzó a dar prioridad a una nueva generación de modelos que pudiera mantener como propiedad exclusiva y por cuyo acceso pudiera cobrar a los usuarios.
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Aunque Llama parece encaminarse hacia su retirada, la carta de Zuckerberg deja claro que el director ejecutivo no ha abandonado por completo la idea de ofrecer a los desarrolladores un acceso más amplio a los productos de IA de Meta. En su manifiesto, hace referencia al código abierto al menos 16 veces, subrayando la importancia del liderazgo de EE.UU. en este ámbito.
El lunes, la empresa anunció un nuevo sistema de pesos abiertos llamado Muse Glimmer. Los usuarios pueden descargar y modificar el modelo, pero no tendrán acceso a todos los componentes utilizados para crearlo. Meta afirmó que también tiene la intención de poner a disposición los pesos de una versión de su modelo más potente, Muse Spark. Esos pesos se refieren a los valores internos que el modelo aprendió durante el entrenamiento y que ayudan a determinar cómo responde a futuras instrucciones.
2. La concentración del control de la IA supone un riesgo importante
Zuckerberg también expresó su preocupación por la posibilidad de que el control sobre la IA se concentre en manos de unas pocas grandes instituciones —como empresas y gobiernos—, aunque no llegó a nombrar a ninguno de los rivales de Meta.
“Eso conducirá naturalmente a resultados menos favorables para todos los demás”, escribió. “No se trata de un principio tecnológico. Se trata del equilibrio de poder. No existe tal cosa como una superinteligencia única y benevolente”.
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Zuckerberg argumentó que un amplio acceso a la IA distribuye el poder, lo que conduce a una mayor competencia. Es un argumento que esgrime actualmente un número cada vez mayor de ejecutivos del sector tecnológico, una indirecta velada a OpenAI y Anthropic, que se han erigido como líderes indiscutibles en esta carrera vertiginosa y se han centrado más en controlar el acceso a su tecnología.
3. La IA podría ampliar el mercado laboral
Zuckerberg rechazó las preocupaciones expresadas por responsables políticos de Washington e incluso por algunos integrantes de Silicon Valley de que la inteligencia artificial provocará “una reducción general del empleo”.
En cambio, el director ejecutivo de Meta vislumbra un mundo en el que habrá “un mayor número de empresas con menos personas” empleadas en cada una de ellas. La tecnología permitirá a las personas ser más emprendedoras, escribió, y cada una contará con un “tutor y coach personalizado con un doctorado en cada materia” para ayudarla a progresar.
“Además, a la gente se le ocurren continuamente nuevas ideas para mejorar nuestras vidas y nuevos puestos de trabajo para hacer realidad esas ideas”, escribió. “En un futuro próximo, habrá nuevos puestos de trabajo que hoy en día no son habituales”.
Esta visión no deja de tener cierta ironía: Zuckerberg recortó 8,000 puestos de trabajo en Meta a principios de este año como respuesta al giro de la empresa hacia la IA.
4. Las comunidades con centros de datos recibirán US$ 1,000 millones
Meta también anunció el lunes un fondo de US$ 1,000 millones para invertir en las comunidades donde la empresa posee y gestiona centros de datos. Una de esas comunidades es Richland Parish, en Luisiana, donde Meta está construyendo un centro de datos cuyo costo final podría superar los US$ 250,000 millones.
Con este compromiso, Meta pretende abordar las crecientes preocupaciones sobre el impacto local de las nuevas infraestructuras de IA. Los centros de datos han despertado la ira de comunidades de todo EE.UU. ante el temor de que estas instalaciones agoten los recursos cercanos y disparen los costos del agua y la energía.
“El desarrollo sostenible de infraestructuras implica que las comunidades deben beneficiarse de forma significativa de cada proyecto”, escribió Zuckerberg, añadiendo que esto incluye puestos de trabajo bien remunerados e inversiones en escuelas y servicios públicos. Añadió que, en Richland Parish, los profesores locales recibieron una bonificación de US$ 50,000 gracias al aumento de los ingresos fiscales derivados de la inversión de Meta. Sin embargo, el consejo escolar ha estado preparando a los profesores para que esa bonificación disminuya en los próximos años, a medida que se desvanezcan los beneficios iniciales derivados del auge de la localidad.
5. La amenaza de China
Zuckerberg lleva años advirtiendo que China supone una amenaza tecnológica para EE.UU. En su manifiesto volvió a esbozar lo que, en su opinión, es el riesgo de perder terreno frente a China si los legisladores estadounidenses son demasiado estrictos con las normas y regulaciones sobre IA.
“Las comunidades estadounidenses gozarán de mayor prosperidad y seguridad si EE.UU. y sus aliados lideran el campo de la IA frente a sus rivales geopolíticos”, escribió. Esto se complica aún más porque “es más difícil construir infraestructuras aquí” que en China, añadió.
EE.UU. tendrá que acelerar su desarrollo en materia de IA, incluidos sus proyectos de infraestructura, para no quedarse atrás, escribió Zuckerberg. Elogió las medidas estadounidenses que limitan la venta de chips avanzados de IA y otro hardware a China. “Los controles a la exportación de silicio han logrado frenar el avance de los laboratorios extranjeros durante este período crítico, por lo que continuar con ellos es la medida estratégica adecuada”, añadió.







