
En un mercado donde los vehículos usados mantienen una alta demanda, el mantenimiento automotriz ha comenzado a ganar relevancia no solo por razones mecánicas, sino también económicas. Especialistas del sector sostienen que contar con servicios técnicos registrados y seguir los mantenimientos recomendados por fábrica puede influir en el valor de reventa y en los costos de operación de un vehículo.
Según cifras de la Asociación Automotriz del Perú (AAP), el mercado de autos usados en el país supera ampliamente al de unidades nuevas, situación que ha incrementado la importancia de contar con un historial de mantenimiento formal y verificable. En esa línea, un auto con historial de mantenimiento certificado puede alcanzar un mejor precio en el mercado secundario frente a unidades sin registros técnicos formales.
Asimismo, los programas de mantenimiento planificado o prepago permiten generar ahorros relevantes para los conductores. Estimaciones de la industria indican que estos esquemas pueden reducir hasta en 29% los costos frente a la contratación individual de servicios, gracias a una mejor planificación y a los beneficios de las redes oficiales.
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Ricardo Arnaiz, gerente de Postventa de Mitsui Automotriz, señaló que el mantenimiento técnico ya no solo responde a la necesidad de reparar un vehículo, sino también a preservar una inversión de largo plazo.
El ejecutivo explicó que, con el avance de nuevas tecnologías en la industria automotriz, el respaldo oficial cobra mayor relevancia debido a la complejidad de los sistemas mecánicos y electrónicos actuales.
“Ante tecnologías cada vez más complejas, el respaldo oficial garantiza que la depreciación sea predecible y suave, permitiendo que el usuario vea su vehículo no como un gasto, sino como una reserva de valor líquida y segura”, indicó.
Entre los principales beneficios del mantenimiento preventivo, el especialista destacó cinco aspectos clave:
- Optimización del flujo de caja: El mantenimiento programado permite anticipar costos y reducir el riesgo de reparaciones imprevistas. De acuerdo con registros técnicos del sector, una falla por falta de mantenimiento puede representar un gasto hasta diez veces mayor que un servicio preventivo.
- Mitigación de la depreciación real: Contar con un historial técnico certificado mejora la percepción del vehículo en el mercado de segunda mano y facilita una venta más rápida y a mejor precio.
- Fiabilidad y longevidad del activo: El seguimiento bajo estándares de fábrica contribuye a preservar componentes esenciales y disminuir la probabilidad de fallas graves.
- Ahorro acumulado en eficiencia energética: El uso de lubricantes y repuestos certificados ayuda a que el motor opere en condiciones óptimas, lo que puede traducirse en una mejora de hasta 10% en el rendimiento de combustible.
- Vigencia de sistemas de seguridad y software: Los talleres autorizados permiten mantener operativos los sistemas electrónicos y de asistencia al conductor, factores cada vez más valorados en el mercado automotor.
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