
La carrera hacia el sillón presidencial sigue calentándose y, a medida que se acerca la fecha de las Elecciones Generales 2026, en donde también elegiremos a senadores, diputados y miembros del Parlamento Andino, las tachas electorales se van presentando; ratificando la importancia del rol de la ciudadanía en el proceso.
Las tachas electorales sirven como un mecanismo de control ciudadano, pero no es parte de la etapa de inscripción en sí, sino un mecanismo posterior para cuestionar la idoneidad o la legalidad de una candidatura ya admitida.
Y, aunque en el reciente proceso electoral se han colocado tachas a diversas candidaturas, cabe preguntarse ¿si el uso excesivo o indebido de este mecanismo podría afectar en desarrollo de la contienda?
LEA TAMBIÉN: Elecciones 2026: conozca cuáles son los partidos que aún no logran inscribir sus fórmulas
El rol democrático de las tachas
Karla Gaviño, docente de la Escuela de Gestión Pública de la Universidad del Pacífico, indicó que en una democracia es importante que exista un espacio para presentar tachas e impugnaciones, de modo que la autoridad electoral, como el Jurado Nacional de Elecciones, pueda revisar y pronunciarse oportunamente sobre la idoneidad de los candidatos.
Este mecanismo permite que los ciudadanos participen, revisen, observen y cuestionen la participación de determinados postulantes cuando consideran que no cumplen requisitos o existen irregularidades, reforzando así el control ciudadano sobre el proceso.
Sin embargo, precisó que cuando hay muchos partidos y candidatos, la presentación simultánea de numerosas tachas puede volver el proceso más conflictivo ante ojos de la ciudadanía.
“Es decir, múltiples candidatos que están siendo impugnados en simultáneo y una autoridad que se tiene que pronunciar respecto de todo, genera también una cierta incertidumbre durante el tiempo de espera entre quiénes son los candidatos que quedan, quiénes no, por quiénes votaré a quiénes presto más atención que a otros”, indicó.
LEA TAMBIÉN: El “piloto automático” no bastará para salvar el 2026
Además, precisó que, si se politizan las razones de las tachas o se usan como herramienta de ataque, se corre el riesgo de burocratizar y desnaturalizar la figura.
“Afortunadamente no se está viendo mucho en este caso, pero, eventualmente podría darse”, añadió.
La especialista explicó que el punto de quiebre se da cuando las tachas se presentan por formalismos subsanables o asuntos menores, ya que esto, en lugar de contribuir al control ciudadano, empiezan a entorpecer el proceso electoral.
Asimismo, Gaviño proyectó que, en un escenario hipotético de mal uso o exceso de tachas por temas menores, el hecho de ver a los candidatos cuestionando a la autoridad o a quienes presentan las tachas, podría hacer que la ciudadanía pierda de vista los temas de fondo relevantes en la contienda.
“Este es el momento de revisar los planes de gobierno y ver qué tan comprometidos están los candidatos con esos planes. Ver qué tanto están vinculados con la agenda Perú al 2030. Ver qué tanto representan una opción para nosotros y que el candidato también los presente”, puntualizó.
LEA TAMBIÉN: Elecciones 2026: Cancillería dará facilidades para voto de peruanos en el exterior
Etapas previas a la tacha
José Tello Alfaro, presidente del Instituto Aklla Perú, indicó que, antes de llegar a la etapa de tachas, el proceso de filtros a los candidatos empieza con la inscripción de las listas y fórmulas presidenciales y parlamentarias.
En esa primera fase, la autoridad electoral revisa que se cumplan la paridad y alternancia en las listas (por ejemplo, al Parlamento Andino, a diputados y senadores), así como en las fórmulas presidenciales.
También se revisa el respeto a la democracia interna de los partidos, la integridad y completitud de las listas o fórmulas, y la ausencia de impedimentos o incumplimientos de requisitos legales por parte de cada candidato.
LEA TAMBIÉN: Una democracia débil también es un riesgo para los negocios
“Terminando esta etapa viene la admisión de la lista y su publicación. Durante tres días siguientes, los ciudadanos pueden presentar tachas. La tacha es la revisión del trabajo y del Jurado Electoral Especial”, explicó.
Sin embargo, precisó que, aunque todo ciudadano puede presentar este recurso, una tacha no es gratuita, ya que implica el pago de una unidad impositiva tributaria (UIT) - S/ 5,500.

Bachiller en Periodismo por la Universidad Jaime Bausate y Meza, con seis años de experiencia en prensa radial, escrita, digital e instituciones públicas.









